En una casa de Long Island ocurrió un crimen real y brutal. Después, otra familia aseguró haber vivido allí durante menos de un mes antes de huir aterrorizada por fenómenos paranormales.
La primera parte está documentada.
La segunda convirtió la propiedad de Amityville en una de las casas “embrujadas” más famosas del mundo, pero también en uno de los casos paranormales más discutidos de la cultura popular.
La historia de Amityville Horror mezcla un asesinato múltiple comprobado, testimonios de supuestas experiencias sobrenaturales, libros, películas y acusaciones directas de fraude.
El crimen que sí ocurrió
El 13 de noviembre de 1974, Ronald DeFeo Jr. asesinó a seis miembros de su familia dentro de su casa en Amityville, Nueva York.
Las víctimas fueron sus padres, Ronald y Louise DeFeo, y sus cuatro hermanos: Dawn, Allison, Marc y John Matthew.
Todos fueron encontrados muertos por disparos dentro de la vivienda.
DeFeo fue arrestado, juzgado y declarado culpable de seis asesinatos en segundo grado. El crimen es el hecho real que se encuentra en el centro de todo lo que vino después. HISTORY
La familia Lutz llega a la casa
Poco más de un año después, George y Kathy Lutz compraron la propiedad y se mudaron con sus tres hijos.
La casa tenía una historia terrible, pero también un precio atractivo.
Permanecieron allí apenas 28 días.
Después abandonaron la propiedad asegurando que habían experimentado una serie de fenómenos aterradores.
Entre sus relatos aparecieron olores inexplicables, ruidos, cambios bruscos de temperatura, puertas y ventanas que se movían solas y una presencia que, según George Lutz, se parecía a un enorme cerdo con ojos rojos.
La familia también afirmó haber experimentado levitación y otras manifestaciones sobrenaturales.
Esas historias terminaron convirtiéndose en la base de The Amityville Horror, el libro de Jay Anson publicado en 1977. HISTORY
El libro convirtió la historia en fenómeno mundial
El libro fue presentado como una historia verdadera.
Su éxito fue enorme.
En 1979 llegó una adaptación cinematográfica que transformó Amityville en una franquicia de terror. Después aparecieron secuelas, remakes, documentales y películas que utilizaron el nombre aunque tuvieran poca o ninguna relación con el caso original.
El problema es que las versiones de los supuestos fenómenos paranormales no siempre coinciden.
Algunos acontecimientos aparecen en artículos tempranos, otros solo en el libro y varios fueron modificados todavía más para las películas.
Por ejemplo, diferentes versiones cambian el color de las sustancias que supuestamente salían de las paredes, la naturaleza de los daños dentro de la casa y lo ocurrido con el sacerdote que habría intentado bendecirla. The Washington Post
El abogado que dijo que todo había sido inventado
Una de las mayores dudas sobre Amityville Horror apareció cuando William Weber, abogado de Ronald DeFeo Jr., afirmó públicamente que la historia había sido creada en colaboración con los Lutz.
Weber dijo que habían desarrollado elementos del relato mientras bebían vino y discutían cómo convertir la historia de la casa en un proyecto comercial.
Incluso aseguró que algunos detalles procedían directamente de información sobre DeFeo que él les había contado.
George Lutz negó esa versión durante toda su vida y sostuvo que las experiencias de su familia habían sido reales. HISTORY
La disputa terminó también en tribunales.
Durante uno de los litigios relacionados con el caso, el juez federal Jack B. Weinstein comentó que, según lo que había escuchado, el libro parecía ser en gran medida una obra de ficción. The Washington Post
Eso no constituye una demostración científica de que ninguna experiencia hubiera ocurrido, pero sí muestra lo controvertida que era la historia incluso cuando todavía era relativamente reciente.
¿Qué dijeron quienes vivieron allí después?
Otra pieza importante es lo que ocurrió con la casa una vez que los Lutz se marcharon.
Familias posteriores ocuparon la propiedad durante años sin reportar públicamente una actividad paranormal comparable a la descrita en el libro.
Eso tampoco permite demostrar que los Lutz mintieran, pero debilita la idea de que la casa produce inevitablemente los fenómenos violentos presentados como parte de su reputación. The Washington Post
Los investigadores paranormales también llegaron
Ed y Lorraine Warren visitaron la casa y posteriormente afirmaron haber detectado una presencia maligna.
Su participación ayudó a fortalecer todavía más la fama sobrenatural de Amityville.
Sin embargo, las investigaciones paranormales no produjeron evidencia científica verificable que demostrara la existencia de fantasmas o demonios dentro de la propiedad.
Las afirmaciones dependen principalmente de testimonios, interpretaciones personales y fotografías discutidas durante décadas.
¿Qué ocurrió realmente?
Aquí conviene separar claramente ambas historias.
El asesinato de la familia DeFeo está documentado.
La familia Lutz realmente compró la casa, vivió allí durante 28 días y la abandonó.
También es cierto que George y Kathy Lutz sostuvieron públicamente que habían experimentado fenómenos que consideraban paranormales.
Lo que no está demostrado es que esos fenómenos tuvieran un origen sobrenatural.
No existe evidencia física verificable de que las paredes produjeran sustancias inexplicables, que personas levitaran o que una entidad con forma de cerdo habitara la propiedad.
Además, las acusaciones de fabricación, las inconsistencias entre versiones y la comercialización posterior hacen imposible tratar el relato del Amityville Horror como un registro comprobado de actividad paranormal.
La verdadera historia resultó suficiente
La ironía es que Amityville no necesitaba fantasmas para convertirse en una historia aterradora.
Seis personas realmente fueron asesinadas dentro de aquella casa.
Después, el crimen fue transformado en una narrativa de posesiones, demonios y fenómenos sobrenaturales que terminó generando libros, películas y décadas de especulación.
La casa se convirtió en una leyenda.
Pero cuando se retiran los elementos que nunca pudieron comprobarse, permanece una historia bastante más oscura.
No la de una vivienda que obligaba a sus habitantes a huir.
La de una tragedia real que terminó convertida en una de las franquicias paranormales más famosas de Estados Unidos.










