La familia de Miguel Parra pidió justicia y exigió que el migrante mexicano permanezca hospitalizado después de ser arrollado por un vehículo de ICE durante un operativo en Houston.
Parra, de 48 años, continúa bajo tratamiento por graves lesiones sufridas el sábado. Su hermano, Rodolfo Parra, pidió a las autoridades locales que intervengan para evitar que sea trasladado a un centro de detención migratoria mientras permanece en estado delicado.
“Le pedimos a todas las autoridades que nos ayuden y que no muevan a mi hermano del hospital porque se encuentra en estado crítico”, declaró durante una rueda de prensa organizada por FIEL Houston.
El incidente ocurrió cuando Parra se dirigía a trabajar. Según FIEL, agentes de ICE se desplazaban en un vehículo oscuro sin identificar y lo interceptaron durante una operación migratoria.
Parra detuvo su vehículo, salió y comenzó a correr. Imágenes de vigilancia difundidas posteriormente muestran al vehículo de ICE atravesando una zona elevada y avanzando en dirección al hombre antes de que fuera atropellado.
ICE sostiene que Parra corrió frente al vehículo mientras intentaba escapar. Sin embargo, el fiscal de distrito del condado de Harris, Sean Teare, considera que las imágenes justifican una investigación para determinar si el agente actuó de manera intencional.
Fiscalía investiga una posible agresión agravada
Parra sufrió lesiones graves en las piernas, la cadera y un tobillo. Ya fue sometido a una cirugía y deberá recibir tratamiento adicional por las heridas.
Teare abrió una investigación independiente y señaló que el caso podría llegar a un gran jurado. El fiscal analiza si existen elementos para presentar un cargo de agresión agravada con un arma mortal, debido al presunto uso del vehículo contra Parra.
El fiscal también ha criticado la falta de cooperación de las autoridades federales durante la investigación. Entre sus señalamientos figura que el vehículo involucrado fue retirado antes de que investigadores locales pudieran acceder a datos que podrían ayudar a reconstruir el incidente.
Hasta el momento, no se han presentado cargos penales contra el agente.
Además, dos migrantes que ya estaban bajo custodia de ICE viajaban dentro del vehículo cuando ocurrió el atropello. Sus abogados aseguran que ambos presenciaron lo sucedido y podrían convertirse en testigos importantes para la investigación.
Los dos hombres fueron trasladados posteriormente a un centro de detención migratoria en las afueras de Houston.
FIEL y los abogados de Parra han pedido que las autoridades preserven cualquier video, grabación o evidencia relacionada con el operativo. También buscan impedir que la situación migratoria de los testigos interfiera con una eventual investigación penal.
El caso se suma a otros incidentes recientes que involucran a agentes de ICE en Texas. Las autoridades del condado de Harris también investigan por separado la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, un migrante mexicano que murió tras recibir disparos de un agente federal en Houston durante el verano.










