La actriz australiana Cate Blanchett defendió este viernes 30 de octubre, durante el Festival Internacional de Cine de Tokio, la importancia de contar historias sobre personas refugiadas y desplazadas. La ganadora de dos premios Óscar considera que el cine puede ayudar a combatir los prejuicios y cambiar la manera en que la sociedad percibe a quienes han tenido que abandonar sus hogares.
Cate Blanchett presentó los objetivos de The Displacement Film Fund, una iniciativa que apoya económicamente a cineastas afectados por el desplazamiento forzado para que puedan desarrollar sus propios proyectos.
Durante una rueda de prensa, la intérprete cuestionó la escasa presencia de estas experiencias en la industria audiovisual, a pesar de la magnitud de la crisis mundial de desplazamiento.
Cate Blanchett cuestiona la falta de historias sobre desplazados
Blanchett señaló que millones de personas viven fuera de sus hogares debido a guerras, persecuciones y otras situaciones de violencia.
Para explicar la dimensión del problema, citó una estimación según la cual una de cada 70 personas en el mundo se encuentra desplazada.
“Cuando una de cada 70 personas en todo el mundo está desplazada (…) nos preguntamos: ‘¿Por qué no son más populares estas historias? ¿Por qué no se habla más del tema?”, expresó durante su intervención.
La actriz considera que dar mayor visibilidad a estas experiencias puede contribuir a combatir las “narrativas tóxicas” que rodean a las personas refugiadas.
También destacó que las historias contadas por quienes han experimentado el desplazamiento permiten mostrar perspectivas que frecuentemente quedan fuera de las producciones tradicionales.
Su propuesta busca ampliar el acceso a la industria cinematográfica y ofrecer oportunidades creativas a profesionales que enfrentan obstáculos derivados de su situación personal.
¿Qué es The Displacement Film Fund?
The Displacement Film Fund es un fondo cinematográfico creado para apoyar a realizadores que han vivido experiencias de desplazamiento.
La iniciativa surgió en el marco del Foro Mundial sobre Refugiados de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y se estableció oficialmente en 2025.
El programa proporciona financiación para que los cineastas seleccionados puedan producir cortometrajes y desarrollar su trabajo artístico.
En su primera etapa, el fondo ofrece cinco becas de 100.000 euros cada una, destinadas a realizadores afectados por el desplazamiento.
Las producciones resultantes se presentan posteriormente en el Festival Internacional de Cine de Róterdam, en Países Bajos.
Además del respaldo económico, el proyecto busca crear espacios de difusión para artistas que enfrentan dificultades de acceso a financiación, redes profesionales y oportunidades internacionales.
Los cineastas pueden contar historias más allá de su experiencia
Uno de los aspectos que Blanchett destacó durante su presentación fue la libertad creativa que ofrece el programa.
Aunque las becas están dirigidas a personas afectadas por el desplazamiento, los participantes no tienen la obligación de abordar esa experiencia en sus películas.
Según la actriz, el objetivo es evitar que los realizadores queden definidos exclusivamente por las circunstancias que los llevaron a abandonar sus hogares.
“Estar desplazado no es una característica determinante de una persona”, afirmó.
Blanchett explicó que los cineastas cuentan con “libertad absoluta” para elegir los temas que desean explorar.
Esta filosofía busca reconocerlos como creadores con intereses, talentos y perspectivas diversas, en lugar de limitar sus producciones a una sola experiencia personal.
Mohammad Rasoulof relata las consecuencias del exilio
Durante la presentación también participaron Mohammad Rasoulof y Shahrbanoo Sadat, dos realizadores vinculados con el programa.
Rasoulof, cineasta iraní, relató las dificultades que ha enfrentado después de verse obligado a abandonar su país.
El director huyó de Irán tras recibir una condena de ocho años de prisión relacionada con su trabajo cinematográfico y actualmente reside en Alemania.
Su experiencia refleja los desafíos personales y profesionales que pueden enfrentar los artistas cuando deben continuar sus carreras lejos de sus países de origen.
“Cuando el fondo me ofreció esta oportunidad, quise utilizarla para examinar cuidadosamente mis propios problemas personales, desde una perspectiva personal”, explicó.
Sus declaraciones destacaron la importancia de disponer de recursos para desarrollar proyectos independientes y expresar experiencias que de otra manera podrían quedar sin contar.
El cine como herramienta para ampliar perspectivas
Como embajadora de buena voluntad de ACNUR, Blanchett ha participado en iniciativas destinadas a dar visibilidad a las personas refugiadas y desplazadas.
Su trabajo con The Displacement Film Fund incorpora esa labor humanitaria al ámbito del cine, mediante apoyo directo a quienes desean desarrollar una carrera audiovisual.
La participación del fondo en festivales internacionales también permite que las obras lleguen a espectadores de diferentes países.
Para Blanchett, facilitar que los cineastas cuenten sus propias historias es una manera de ampliar las representaciones disponibles y cuestionar las ideas preconcebidas sobre el desplazamiento.
La presentación en Tokio puso de relieve tanto las dificultades que enfrentan estos artistas como las posibilidades que surgen cuando reciben financiación y libertad para crear.