Las condiciones en Delaney Hall siguen siendo preocupantes, según tres congresistas demócratas. Adriano Espaillat, Analilia Mejia y Rob Menéndez inspeccionaron este miércoles el centro de detención migratoria en Nueva Jersey.
Espaillat preside el Caucus Hispano del Congreso. Durante la visita, los legisladores comprobaron que los inmigrantes continúan siendo “peligrosamente desatendidos”, según explicaron en un comunicado.
Delaney Hall es operado por GEO Group. El centro ha recibido denuncias reiteradas sobre comida en mal estado, fallas en el aire acondicionado y problemas con la atención médica.
Congresistas examinan las condiciones en Delaney Hall
Los legisladores hablaron con personas detenidas que denunciaron retrasos y negativas en el acceso a servicios médicos. Según sus testimonios, esto ocurre incluso cuando están enfermas o sienten dolor.
También señalaron que reciben alimentos dañados o inseguros. Además, describieron un sistema de aire acondicionado inadecuado que las obliga a soportar temperaturas peligrosas.
“ICE y GEO Group tienen una responsabilidad con las personas que mantienen bajo custodia federal”, indicaron los congresistas.
“Lo que escuchamos y observamos hoy deja en claro que quienes se encuentran en Delaney Hall continúan siendo peligrosamente desatendidos”, agregaron.
Los legisladores calificaron la situación como “un fracaso de atención y supervisión financiada con fondos federales”.
Una huelga de hambre por las condiciones
Espaillat y otros congresistas ya habían visitado Delaney Hall en mayo. El lugar es considerado el mayor centro de detención migratoria de la costa este y tiene capacidad para 1.196 personas.
Aquella visita se produjo después de varios enfrentamientos entre activistas y agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fuera del centro.
En ese momento, un grupo de inmigrantes mantenía una huelga de hambre. La protesta comenzó a mediados de mayo y terminó el 22 de junio.
Los participantes reclamaban mejoras en la alimentación y la atención médica. Asimismo, exigían acceso a agua potable, el fin de los malos tratos y la liberación de enfermos y menores de edad.
Según denunciaron entonces varios activistas, la huelga no terminó porque las condiciones hubieran mejorado. Afirmaron que concluyó debido a medidas disciplinarias y actos de intimidación por parte de los guardias.
Legisladores exigirán respuestas
Los congresistas anunciaron que seguirán investigando lo que ocurre dentro de las instalaciones. También solicitarán información sobre las muertes de personas detenidas en Delaney Hall.
“Seguiremos exigiendo respuestas claras sobre lo que está sucediendo dentro de estas instalaciones”, señalaron.
Además, quieren conocer qué está haciendo el Departamento de Seguridad Nacional para responder a las denuncias. También cuestionaron por qué las personas bajo custodia federal han tenido que soportar estas condiciones.
Los legisladores continuarán revisando la información recopilada durante la visita. Asimismo, aseguraron que volverán a inspeccionar el centro si resulta necesario.
El proceso incluirá solicitudes de respuestas a funcionarios federales y a los operadores de las instalaciones. El objetivo será esclarecer las condiciones reportadas en Delaney Hall.
El centro reabrió este año para albergar a inmigrantes detenidos. Desde entonces, ha sido objeto de numerosas denuncias sobre supuestas condiciones insalubres. Sin embargo, las autoridades han rechazado hasta ahora esas acusaciones. EFE