A un año de su asesinato, el legado de Charlie Kirk ha tomado dos caminos opuestos. Mientras el Partido Republicano lo presenta como un mártir, en internet su imagen se ha convertido en un meme que adquirió vida propia.
Las bases y la dirigencia republicana rindieron homenaje al activista durante una convención nacional celebrada esta semana en Texas.
El vicepresidente JD Vance, considerado uno de los herederos del trumpismo y amigo cercano de Kirk, dedicó buena parte de su discurso del jueves a ensalzar su legado. También vinculó las ideas del activista con los valores conservadores y tradicionalistas del partido.
En cambio, entre las nuevas generaciones y dentro de la cultura digital, Kirk se ha convertido en una especie de chiste dadaísta.
El legado de Charlie Kirk entre los republicanos
Erika Kirk, viuda del activista, estuvo sentada junto a integrantes del Gabinete de Donald Trump durante la primera noche de la convención.
Entre la multitud de militantes y gorras rojas con el lema MAGA, numerosos asistentes llevaban prendas en homenaje a Kirk. Una de ellas era una camiseta blanca con la palabra “FREEDOM” (libertad), similar a la que vestía cuando fue asesinado durante un acto universitario en Utah.
En Dallas, su figura también estuvo rodeada de un fuerte significado religioso.
Lucas Miles, pastor evangélico y director espiritual de TPUSA, aseguró que el legado de Kirk consiste en animar a sus seguidores a “llevar el mensaje del evangelio de Jesucristo hasta los confines de la Tierra”.
“Nadie podrá reemplazarlo. El enemigo intentó silenciarlo, pero su voz se hizo cada vez más fuerte”, agregó.
John Escobedo, estudiante de Criminología que viajó desde California para asistir a la convención, dijo a EFE que la muerte de Kirk lo motivó a profundizar en su activismo y su fe.
“Murió como un héroe y les mostró a todos los jóvenes cuál es el camino correcto: el sentido común y saber que los republicanos siempre tienen la razón”, afirmó el joven de 22 años.
Para Laura Hunter, militante republicana de la delegación de Carolina del Sur, la muerte del activista llevó a más estadounidenses a “expresar su fe con mayor firmeza”.
“Han hecho un examen de conciencia y se han preguntado: ‘¿Por qué cosas vale la pena sacrificarse?’. Creo que muchos simplemente decidieron que estaban cansados de guardar silencio”, agregó.
De mártir político a meme de internet
Ese recuerdo solemne contrasta con el tono irreverente que rodea la imagen y el nombre de Kirk en internet.
Una de las tendencias es la “kirkification”, que consiste en superponer el rostro del activista en selfis o fotografías ajenas.
También surgió una jerga que inserta su apellido dentro de otras palabras para intensificarlas de forma irónica. El aniversario de su muerte circula bajo el nombre de “kirkversary”, una combinación de Kirk y “anniversary” (aniversario).
Aidan Walker, investigador de la cultura digital, explicó a EFE que los memes y chistes aparecieron “casi inmediatamente” después del asesinato.
Walker los describió como una respuesta “oscura y nihilista” al discurso del Gobierno de Trump. La Administración prometió actuar contra los grupos de “izquierda radical” a los que responsabilizó del crimen.
La motivación de Tyler Robinson, el joven de 22 años acusado de disparar contra Kirk, todavía no está clara. Su juicio aún no ha comenzado.
La Fiscalía sostiene que actuó por motivos políticos, mientras sus abogados alegan que no existen pruebas suficientes.
Una forma de procesar la violencia política
Durante el último año, los memes han convertido a Kirk, según Walker, en alguien “más famoso como meme que como hombre” de carne y hueso.
El investigador considera que este fenómeno refleja el hartazgo de los jóvenes ante la política estadounidense y la violencia que ha marcado al país.
En su opinión, se trata de una forma colectiva de procesar el trauma y el temor a una eventual guerra civil. Un episodio real termina convertido en un chiste absurdo y, en cierto modo, “seguro”.
“Existe la sensación de que la política y todo lo que ocurre a nuestro alrededor es aterrador, pero, al mismo tiempo, resulta tan absurdo, extraño y cómico que es difícil abordarlo con el tono solemne y respetuoso que emplean los adultos”, explicó.
Esa interpretación también divide a los republicanos.
Para Escobedo, los jóvenes que comparten esos memes “actúan como niños y creen que todo es un chiste”.
“Pero no lo es. No estamos en un videojuego”, subrayó.
Hunter, en cambio, lo considera parte de la juventud: “Haces cosas estúpidas y luego creces. No le doy mucha importancia. Van a crecer y aprender, como todos lo hicimos”. EFE