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La colonia perdida de Groenlandia: ¿qué ocurrió con los vikingos que desaparecieron?

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Durante casi cinco siglos, comunidades nórdicas vivieron en Groenlandia. Construyeron granjas e iglesias, criaron ganado y mantuvieron contacto comercial con Europa desde uno de los ambientes más difíciles del planeta.

Después, desaparecieron.

No existe un registro que describa una evacuación final ni una batalla que acabara con todos ellos. Para el siglo XV, los asentamientos nórdicos de Groenlandia habían dejado de funcionar y sus habitantes ya no estaban allí.

Durante mucho tiempo, la colonia vikinga de Groenlandia fue presentada como una civilización que simplemente desapareció sin explicación. Hoy, la arqueología y los estudios climáticos permiten reconstruir una historia mucho más compleja.

Erik el Rojo y la llegada de los nórdicos

Los primeros asentamientos nórdicos permanentes fueron establecidos alrededor del año 985 por colonos procedentes principalmente de Islandia.

La tradición atribuye su llegada a Erik el Rojo, un explorador que había sido expulsado temporalmente de Islandia.

Los colonos fundaron dos grandes comunidades conocidas actualmente como el Asentamiento Oriental y el Asentamiento Occidental.

Sus nombres pueden resultar engañosos. Ambos estaban situados en la costa suroeste de Groenlandia, aunque separados por cientos de kilómetros.

En su momento de mayor desarrollo, la población nórdica probablemente alcanzó varios miles de habitantes.

No vivían aislados del mundo

Los groenlandeses dependían de la agricultura y la ganadería, pero también cazaban focas, aves y caribúes.

Además, formaban parte de una red comercial que llegaba hasta Europa.

Uno de sus productos más valiosos era el marfil obtenido de los colmillos de morsa.

Durante la Edad Media, ese material tenía gran demanda en Europa y podía convertirse en objetos religiosos, piezas de lujo y otros productos tallados.

Los nórdicos también exportaban pieles y otros recursos del Ártico.

Esa conexión comercial fue fundamental para la supervivencia de la colonia vikinga de Groenlandia.

Pero el mundo alrededor de ellos comenzó a cambiar.

El clima se volvió más difícil

Groenlandia nunca fue un lugar sencillo para mantener ganado.

A partir de los siglos XIII y XIV, las condiciones climáticas del Atlántico Norte comenzaron a enfriarse dentro del periodo conocido como la Pequeña Edad de Hielo.

Los inviernos más duros y los cambios en la extensión del hielo marino pudieron reducir las temporadas de pastoreo y complicar la navegación.

Investigaciones recientes también han señalado otro problema: la sequía.

Los registros ambientales sugieren que algunas regiones donde vivían los nórdicos se volvieron progresivamente más secas. Para comunidades dependientes de producir suficiente hierba para alimentar al ganado durante el invierno, una reducción de humedad podía resultar especialmente seria.

Por tanto, no fue simplemente que Groenlandia “se congelara”.

Los colonos enfrentaron una combinación cambiante de temperatura, disponibilidad de agua y condiciones agrícolas.

El marfil dejó de ser tan rentable

Al mismo tiempo, la economía europea estaba cambiando.

El marfil de elefante comenzó a llegar en mayores cantidades a Europa, reduciendo la importancia económica del marfil de morsa.

Para los habitantes de Groenlandia esto podía ser un problema enorme.

Capturar morsas requería expediciones largas y peligrosas hacia el norte. Si el producto obtenido perdía valor, mantener esos viajes resultaba cada vez menos rentable.

El comercio con Europa también se volvió menos frecuente.

Una colonia pequeña y remota podía sobrevivir mientras sus productos justificaran el enorme esfuerzo necesario para conectarla con otros mercados.

Cuando esa relación cambió, permanecer allí se hizo más difícil.

¿Qué ocurrió con el Asentamiento Occidental?

El Asentamiento Occidental parece haber sido abandonado durante el siglo XIV.

Un clérigo llamado Ívar Bárðarson, que conocía Groenlandia, describió posteriormente el asentamiento como abandonado.

Durante mucho tiempo surgieron teorías sobre ataques o conflictos con los inuit.

Sin embargo, la arqueología no ha encontrado evidencia de una gran masacre que explique la desaparición de toda la comunidad.

Es más probable que los habitantes se trasladaran gradualmente hacia otros lugares.

Una boda dejó una de las últimas pistas

El Asentamiento Oriental sobrevivió más tiempo.

Uno de los últimos documentos escritos que conocemos sobre la comunidad registra una boda celebrada en la iglesia de Hvalsey en septiembre de 1408.

Los recién casados, Sigrid Björnsdóttir y Thorstein Olafsson, posteriormente viajaron a Islandia.

El documento resulta extraordinario porque demuestra que, a comienzos del siglo XV, todavía existía una comunidad organizada capaz de celebrar matrimonios según las normas de la Iglesia.

Después, las referencias escritas se vuelven escasas.

Para mediados del siglo XV, la presencia nórdica permanente parece haber terminado.

Probablemente nadie desapareció de repente

La palabra “desaparición” puede dar una impresión equivocada.

No existe evidencia de que miles de personas abandonaran simultáneamente sus hogares ni de que una catástrofe eliminara la población de un día para otro.

La colonia vikinga de Groenlandia probablemente se redujo durante generaciones.

Algunas familias pudieron regresar a Islandia o Noruega. Otras pudieron emigrar hacia diferentes regiones. La disminución del comercio, los cambios ambientales y una población cada vez menor habrían hecho más difícil mantener instituciones, granjas y rutas marítimas.

También hubo contacto entre nórdicos e inuit, aunque la naturaleza y extensión de esas relaciones siguen siendo objeto de investigación. No existe evidencia suficiente para afirmar que toda la población nórdica simplemente se integró en comunidades inuit.

Un misterio que ahora parece una migración

La desaparición de los nórdicos de Groenlandia probablemente no tuvo una sola causa.

El clima cambió. La economía cambió. El comercio disminuyó. Mantener ganado se hizo más complicado y la población era pequeña y geográficamente aislada.

Cada presión podía ser manejable por separado.

Juntas, hicieron que permanecer en Groenlandia resultara progresivamente menos atractivo.

Eso transforma el misterio.

Quizá nunca encontremos un documento que diga exactamente cuándo se marchó la última familia nórdica.

Pero la evidencia disponible sugiere que la famosa colonia perdida no desapareció en una noche.

Poco a poco, sus habitantes simplemente dejaron de tener suficientes razones para quedarse.

El Especialito

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