Cuando John White regresó a la isla de Roanoke en agosto de 1590, esperaba reencontrarse con su familia y con los colonos ingleses que había dejado allí tres años antes.
En cambio, encontró un asentamiento abandonado.
No había cadáveres ni señales evidentes de una batalla. Las viviendas habían desaparecido y los colonos ya no estaban. La pista más famosa era una palabra tallada en una estructura de madera: CROATOAN.
Así nació el misterio de la colonia perdida de Roanoke, uno de los episodios más conocidos de los primeros intentos ingleses de establecerse permanentemente en América del Norte.
Sin embargo, la evidencia histórica sugiere algo menos sobrenatural que una desaparición repentina. Los propios colonos habían planeado trasladarse si era necesario, y Croatoan era un lugar que White conocía.
Una colonia que nunca debía quedarse en Roanoke
En 1587, John White dirigió una expedición de más de 100 hombres, mujeres y niños hacia América del Norte.
El objetivo original era establecer una colonia en la región de la bahía de Chesapeake. Sin embargo, la expedición terminó permaneciendo en Roanoke, frente a la actual costa de Carolina del Norte.
Las condiciones se deterioraron rápidamente.
Había problemas con los suministros y las relaciones con algunos pueblos indígenas de la región eran tensas. Los colonos decidieron que White debía regresar a Inglaterra para conseguir ayuda.
Entre quienes quedaron en Roanoke estaban su hija Eleanor Dare, su yerno Ananias Dare y su nieta Virginia Dare, nacida el 18 de agosto de 1587.
White esperaba regresar pronto.
No pudo hacerlo.
Una guerra dejó a los colonos esperando
Cuando White llegó a Inglaterra, el conflicto con España estaba consumiendo los recursos navales ingleses.
La Armada Española preparaba su ataque y los barcos disponibles fueron utilizados para la defensa del país.
Los intentos de White por regresar se retrasaron.
No consiguió volver a Roanoke hasta 1590.
Habían pasado tres años.
La palabra que convirtió el caso en leyenda
White desembarcó en Roanoke el 18 de agosto de 1590, el tercer cumpleaños de Virginia Dare.
Encontró el asentamiento vacío.
En un árbol aparecían las letras “CRO”. En una estructura defensiva estaba tallada la palabra “CROATOAN”.
Aquello no era necesariamente un mensaje misterioso.
Antes de partir, White y los colonos habían acordado que, si abandonaban el asentamiento, dejarían escrito el nombre del lugar al que se habían trasladado.
También acordaron añadir una cruz si habían tenido que marcharse bajo amenaza.
White no encontró esa señal de peligro.
Para él, la explicación inmediata era que los colonos se habían trasladado a Croatoan, actualmente asociada con la isla de Hatteras, donde vivía un pueblo indígena con el que los ingleses habían mantenido relaciones.
White nunca pudo comprobarlo
White quiso dirigirse hacia Croatoan para buscarlos.
El clima no cooperó.
Una tormenta y problemas durante la expedición obligaron al barco a abandonar el intento. White regresó a Inglaterra sin llegar a comprobar si su familia estaba allí.
Nunca volvió a ver a su hija, su nieta ni al resto de los colonos.
Ese fracaso dejó abierta una pregunta que lleva más de cuatro siglos sin una respuesta definitiva.
¿Se integraron con comunidades indígenas?
Actualmente, una de las posibilidades más estudiadas es que al menos parte de la colonia perdida de Roanoke se trasladara y terminara viviendo entre comunidades indígenas.
No sería una idea inventada siglos después.
El propio White interpretó la inscripción CROATOAN como una indicación del destino de los colonos.
Además, antes de que él partiera hacia Inglaterra, los habitantes habían hablado de dividirse y buscar lugares con mejores recursos.
Investigaciones arqueológicas en diferentes zonas de Carolina del Norte han encontrado objetos europeos de finales del siglo XVI. Algunos descubrimientos en Hatteras han sido presentados como posibles indicios de contacto entre indígenas y colonos ingleses.
Sin embargo, encontrar objetos europeos no demuestra por sí solo que pertenecieran a los habitantes desaparecidos de Roanoke. Esos artículos también podían llegar mediante comercio o contactos posteriores.
Hasta ahora, ninguna evidencia arqueológica ha demostrado definitivamente dónde terminó toda la población.
Tal vez no permanecieron juntos
Otra posibilidad importante es que los colonos se dividieran.
Algunos pudieron dirigirse a Croatoan. Otros quizá intentaron desplazarse hacia el interior o hacia la región de Chesapeake, donde originalmente pretendían establecerse.
Esa posibilidad ayudaría a explicar por qué nunca apareció una única comunidad formada por todos los desaparecidos.
Los colonos también enfrentaban un problema ambiental grave.
Investigaciones sobre los anillos de árboles indican que la región atravesó una fuerte sequía entre 1587 y 1589. La falta de alimentos ya era una preocupación cuando White partió.
Hambre, enfermedades y conflictos pudieron afectar a grupos diferentes después de abandonar Roanoke.
¿Fueron asesinados?
Durante siglos también se ha propuesto que los colonos murieron durante un ataque.
Los españoles conocían la presencia inglesa en la región y existían conflictos con algunos pueblos indígenas.
Sin embargo, cuando White regresó no encontró señales claras de una destrucción violenta del asentamiento.
Tampoco encontró los cuerpos de más de 100 personas.
Eso no descarta que algunos colonos murieran posteriormente por conflictos, enfermedades o hambre. Simplemente significa que no existe evidencia de una masacre que explique por sí sola la desaparición de toda la colonia.
Probablemente no desaparecieron en una noche
La imagen popular de Roanoke presenta a más de 100 personas evaporándose sin dejar rastro.
La historia documentada es diferente.
Los colonos sabían que podían necesitar abandonar Roanoke. Habían acordado dejar un mensaje. Cuando White regresó, encontró exactamente ese tipo de mensaje y ninguna señal acordada de que hubieran partido bajo amenaza.
Lo que falta es el siguiente capítulo.
No sabemos con certeza quién llegó a Croatoan, quién pudo marcharse hacia otro lugar ni cuánto tiempo sobrevivieron después.
Por eso la colonia perdida de Roanoke sigue siendo un misterio.
No porque sus habitantes desaparecieran mágicamente.
Sino porque dejaron una pista bastante clara sobre lo que pensaban hacer y, aun así, la historia perdió su rastro justo después.