El actor mexicano Diego Boneta considera que interpretar a Fidel Castro en la película ‘Killing Castro’ (2026) ha sido un “reto titánico”. Aunque reconoce la controversia que puede generar el proyecto, defiende la importancia de llevar al cine una figura histórica que continúa provocando debates políticos.
“Sería muy ingenuo de mi parte el no tener en mente que el hacer una película de Fidel efectivamente va a tener mucha conversación política”, reconoció el actor durante una entrevista en el Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).
Boneta, de 35 años, se describe como un “nerd” de la historia y asegura que abordó el personaje con especial cuidado. Además, dejó claro que no comparte la nacionalidad ni la ideología del antiguo gobernante cubano.
“Soy muy consciente de que no soy cubano, soy mexicano. Realmente no tengo absolutamente nada en común con Fidel y fue por eso que me tomé tan seriamente la preparación”, afirmó.
La película, dirigida por Eif Rivera y protagonizada también por Al Pacino, fue presentada en Morelia después de su estreno mundial en el Festival de Tribeca, celebrado en junio de 2026.
La historia detrás de ‘Killing Castro’
Para Boneta, uno de los aspectos más importantes del proyecto era evitar que se convirtiera en una biografía convencional de Fidel Castro. Por eso, la historia se concentra en cinco días de septiembre de 1960, cuando el líder cubano viajó a Nueva York para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
“(El filme) no es la historia de Fidel. Es la historia de estos cinco días que pasaron en septiembre del año 60 y los jugadores loquísimos que fueron parte de ella, desde Eisenhower, Malcolm X o la mafia italiana”, explicó.
Durante aquella visita, Castro pronunció un discurso de aproximadamente cuatro horas y media ante la ONU. También se reunió con Malcolm X en Harlem y con el dirigente soviético Nikita Jrushchov, en un momento marcado por las tensiones de la Guerra Fría y la lucha contra la segregación racial en Estados Unidos.
La película recrea ese episodio mediante una trama de suspenso político que involucra a organismos de inteligencia estadounidenses y a la mafia.
Boneta considera que el público debe acercarse a la producción como un “thriller político basado en hechos reales llevados a una ficción”, más que como un retrato completo del antiguo mandatario.
Para construir su interpretación, el protagonista de ‘Luis Miguel: La serie’ consultó a historiadores y trabajó con tres entrenadores de acentos. Su objetivo era reproducir la forma de hablar y el comportamiento de Castro durante aquella etapa de su vida.
“No es Fidel de los ochenta, no es Fidel de los 2000, es ese Fidel (el de los sesenta) y a lo largo del tiempo vamos cambiando. Yo, Diego no soy tampoco el mismo Diego que cuando empecé mi carrera hace 25 años”, señaló.
Diego Boneta reflexiona sobre el legado de Fidel Castro
El actor también habló de la relación histórica entre México y la Revolución cubana. Recordó que Fidel Castro, Raúl Castro, Ernesto ‘Che’ Guevara y otros expedicionarios partieron desde territorio mexicano en noviembre de 1956 a bordo del yate Granma.
“Es una figura sumamente controversial que ha dejado marcas muy profundas, tanto en Cuba como en el mundo”, expresó Boneta al referirse al impacto de Castro.
Asimismo, considera que la película permite observar los conflictos políticos y sociales de los años sesenta desde una perspectiva actual. En particular, encuentra conexiones entre las luchas de aquella época y las dificultades que todavía enfrentan migrantes y comunidades latinoamericanas en Estados Unidos.
“Eso es lo potente de la película. Habrá gente que diga: ‘Esto sigue igual y nada ha cambiado’. Pero, es ver hacia atrás para entender mejor el presente, creo que ese es el poder del cine”, concluyó.










