El Departamento de Agricultura de Puerto Rico confirmó este martes casos de influenza aviar altamente patógena en aves de dos propiedades ubicadas en Cabo Rojo y Lajas.
Las investigaciones comenzaron tras la muerte de unas 20 patos criollos en Cabo Rojo y alrededor de 30 gallinas de Guinea, además de otras aves, en Lajas. Las pruebas de laboratorio confirmaron la presencia del virus.
Ante los resultados, Agricultura emitió la Orden Administrativa Núm. 2026-25, que establece cuarentenas de 120 días en las propiedades afectadas. La medida también activa protocolos de vigilancia epidemiológica, bioseguridad y control sanitario.
Refuerzan las medidas de bioseguridad
El secretario de Agricultura, Irving Rodríguez Torres, explicó que la agencia trabaja junto al Departamento de Agricultura de Estados Unidos, USDA-APHIS, el Departamento de Salud de Puerto Rico y otras entidades gubernamentales.
“Ahora que contamos con resultados de laboratorio que detectan la presencia del virus, estamos reforzando las medidas de vigilancia, bioseguridad y control para evitar su propagación”, indicó Rodríguez Torres.
Las propiedades bajo cuarentena tienen restricciones para el movimiento de aves. Además, se establecieron controles de acceso y medidas de limpieza y desinfección para calzado, equipos, vehículos y materiales.
Las autoridades también realizarán visitas periódicas para evaluar las condiciones sanitarias, dar seguimiento a la mortalidad y determinar si se requieren medidas adicionales.
El riesgo para la población general es bajo
Las autoridades indicaron que el riesgo de infección para la población general se considera bajo. Sin embargo, las personas que mantienen contacto directo con aves infectadas o ambientes contaminados pueden enfrentar una exposición mayor.
Por esa razón, se recomendó no tocar, recoger ni trasladar aves enfermas o muertas sin orientación adecuada.
Agricultura también pidió a productores, avicultores, propietarios de aves de traspatio y ciudadanos reportar cualquier mortalidad inusual de aves domésticas o silvestres.
Los nuevos casos se producen después de que Puerto Rico mantuviera vigilancia activa por influenza aviar tras un caso confirmado en Culebra a comienzos de 2025, que posteriormente fue contenido.










