Home/Farándula/Reseña de Verity: cuando crees que ya entendiste la historia

Reseña de Verity: cuando crees que ya entendiste la historia

Facebook
Twitter
Pinterest
New York, New York 9/29/26 Amazon MGM Studios “Verity” New York Premiere - Micheal Showalter ,Josh Hartnett , Dakota Johnson , Anne Hathaway , Ismael Cruz Cordova and Collen Hoover - PHOTO by: Dave Allocca / Starpix - Location: AMC Lincoln Square

Por Michelle Roncal

Entré a Verity esperando que el gran giro fuera lo que terminara definiendo la película. En cambio, lo que más me gustó fue cómo consigue llevarte hasta ese punto. Durante buena parte de la historia crees que entiendes lo que está pasando y, sobre todo, crees que entiendes a las personas que tienes frente a ti. Entonces algo cambia. De repente, aquello que parecía bastante claro empieza a verse de otra manera.

Amazon/MGM Studios

Basada en la novela de Colleen Hoover, Verity tiene un casting que difícilmente podría haber funcionado mejor. Dakota Johnson interpreta a Lowen, Anne Hathaway es Verity y Josh Hartnett da vida a Jeremy. Cada uno encaja dentro de la historia sin sentirse como una elección basada únicamente en tener nombres grandes en pantalla.

Johnson funciona especialmente bien porque gran parte de lo que entendemos de la historia llega a través de Lowen. La película nos coloca cerca de ella y, casi sin darnos cuenta, empezamos a mirar a los demás personajes desde el mismo lugar. Cuando Lowen sospecha, nosotros sospechamos. Cuando algo la incomoda, también empezamos a buscar qué hay detrás.

Ahí está una de las cosas que más me gustaron de Verity. El suspenso tiene capas. No depende de una sola amenaza esperando ser revelada al final. Hay momentos intensos que van cambiando la manera en que percibimos a los personajes. Algunos parecen confirmar lo que ya creemos. Otros dejan pequeñas dudas. Sin entrar en spoilers, todo eso termina influyendo en cómo recibimos el giro que llega más adelante.

La película incluso te advierte, de cierta forma, sobre lo fácil que es caer en ese juego. En un momento se habla de lo bien que Verity escribe desde el punto de vista del villano. Esa idea terminó quedándose conmigo porque, como espectador, corres exactamente ese riesgo. Te metes tanto en la perspectiva de los personajes que puedes terminar aceptando su versión de las cosas antes de preguntarte si realmente deberías hacerlo.

Anne Hathaway entiende perfectamente lo que necesita ese juego. Su Verity tiene una presencia que pesa sobre la película incluso cuando no está diciendo demasiado. No hace falta que cada escena intente recordarnos que algo puede estar mal. Basta con verla y con entender lo que los demás personajes creen saber sobre ella.

Y después está Josh Hartnett.

Voy a reconocer desde ahora que mi objetividad aquí tiene ciertos límites. Mi pequeño corazón millennial nunca terminó de superar aquel crush de girlhood con uno de los heartthrobs originales de nuestra generación. Aun así, Hartnett funciona muy bien como Jeremy y no solamente porque la nostalgia esté haciendo de las suyas. Hay algo en el personaje que permite entender por qué Lowen se acerca a él mientras, al mismo tiempo, seguimos intentando descubrir qué lugar ocupa realmente dentro de todo lo que sucede.

Otro punto fuerte es el ritmo. Algunas películas de suspenso se toman tanto tiempo preparando el terreno que después tienen que correr para llegar al drama. Otras explican cada detalle hasta quitarle al público la posibilidad de sacar sus propias conclusiones. Verity evita esos problemas. La historia avanza con calma cuando lo necesita, pero nunca sentí que estuviera esperando eternamente a que ocurriera algo.

Tampoco repite información simplemente para asegurarse de que entendimos. La película confía en que estamos prestando atención. Eso ayuda mucho cuando empiezan a acumularse las dudas, porque nunca sentimos que nos están guiando de la mano hacia una conclusión específica.

El giro final terminó funcionando de una manera distinta a la que esperaba cuando empezó la película. No porque le faltara impacto, sino porque para ese momento yo ya estaba convencida de que sabía hacia dónde iba la historia. Ese es precisamente el truco. Verity te deja sentir segura dentro de una interpretación y después cambia suficiente como para hacerte reconsiderar lo que acabas de ver.

También llegué a la película sin haber leído la novela de Colleen Hoover. No tenía escenas favoritas que estuviera esperando ni una versión previa de estos personajes en mi cabeza. Salí queriendo leerla. Quiero saber qué cambia en el libro y cómo funciona allí ese mismo juego con la perspectiva.

Para una adaptación, provocar esa curiosidad ya dice bastante. Verity me atrapó por su historia, pero terminé pensando más en la forma en que había logrado contarla. Cuando crees que finalmente entendiste quién es quién y qué está pasando, la película encuentra la manera de hacerte dudar otra vez.

El Especialito

El Especialito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *