María Corina Machado puede tener un rol en la reconciliación de Venezuela, según afirmó este jueves el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, durante una rueda de prensa en Manila, Filipinas.
Rubio habló en los márgenes de la reunión de cancilleres de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, ASEAN, y fue consultado sobre las conversaciones que el chavismo y sectores de la oposición venezolana prevén iniciar en agosto. El funcionario estadounidense dijo que Machado representa “un elemento importante” dentro de la sociedad venezolana.
“Estoy seguro de que ella puede tener un rol”, señaló Rubio al referirse a la dirigente opositora, ganadora del Premio Nobel de la Paz en 2025. También sostuvo que, para que Venezuela avance hacia una reconciliación real, todos los sectores del país deben estar representados.
Washington busca facilitar el proceso
Rubio afirmó que Estados Unidos está ayudando a que avancen las conversaciones entre el Parlamento controlado por el chavismo y el grupo opositor vinculado al Legislativo de 2015, que defiende su continuidad con respaldo de Washington.
El secretario de Estado insistió en que el papel de Estados Unidos no será imponer decisiones, sino facilitar, orientar y apoyar el proceso. “Estamos para facilitar, no para dictar”, dijo, según reportes de medios que recogen sus declaraciones.
El contexto venezolano cambió de forma drástica desde enero, cuando Nicolás Maduro fue capturado por Washington y trasladado a Nueva York, donde enfrenta un proceso por delitos de narcoterrorismo. Desde entonces, Estados Unidos ha aumentado su influencia sobre la transición política del país sudamericano.
Machado aún evalúa el proceso
María Corina Machado, actualmente en el extranjero, no ha definido públicamente cuál será su posición frente a las conversaciones respaldadas por Washington. La dirigente opositora dijo que evaluaría el anuncio, aunque todavía no se conocen los nombres de quienes integrarán las delegaciones.
Machado sigue siendo una de las figuras más reconocidas de la oposición venezolana. En marzo, AP reportó que la líder opositora planeaba regresar a Venezuela en medio de un escenario político marcado por la captura de Maduro, la presión internacional y la reorganización interna de la oposición.
Por su parte, Dinorah Figuera, actual cabeza del Parlamento de 2015 y respaldada por Estados Unidos, adelantó que las conversaciones incluirán discusiones sobre futuros comicios para elegir presidente, gobernadores, alcaldes y una nueva Cámara legislativa.
Una transición todavía incierta
El proceso venezolano sigue cargado de dudas. Trump ha reiterado que Washington dirigiría el país hasta que exista una transición democrática, una postura que genera tensiones sobre la soberanía venezolana y el papel real de Estados Unidos en el futuro político del país.
Rubio, sin embargo, presentó el proceso como una vía de reconciliación. Su mensaje coloca a María Corina Machado dentro de una posible negociación, pero sin definir todavía qué papel concreto tendría.
La pregunta central sigue abierta: si las conversaciones de agosto lograrán incluir a todos los sectores con peso real o si terminarán profundizando las divisiones dentro de una oposición que lleva años entre el exilio, la represión, los desacuerdos internos y la presión internacional.
Por ahora, el mensaje de Rubio marca una señal política clara. Washington considera que María Corina Machado no puede quedar fuera de cualquier intento serio de reconstrucción institucional en Venezuela.