El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció el cierre de 14 embajadas de Colombia como parte de una amplia reorganización diplomática. Las medidas comenzarán después de que asuma la Presidencia el próximo 7 de agosto.
El plan también contempla cerrar cerca de 15 consulados, unificar representaciones y revisar la continuidad de otras misiones. De la Espriella afirmó que busca reducir costos y orientar el servicio exterior hacia resultados económicos y estratégicos.
Las 14 sedes que dejarán de funcionar
La primera etapa incluye las embajadas en Argelia, Azerbaiyán, Barbados, Cuba, Chequia, Etiopía y Ghana. También cerrarán las representaciones en Haití, Hungría, Malasia, Nicaragua, Rumanía, Senegal y Sudáfrica.
Los cierres de embajadas de Colombia no implicarán automáticamente romper relaciones con todos esos países. El Gobierno entrante utilizará misiones concurrentes para atender asuntos diplomáticos y prestar servicios a ciudadanos colombianos.
Sin embargo, De la Espriella anunció una ruptura completa de relaciones con Cuba y Nicaragua. El presidente electo afirmó que su administración no mantendrá vínculos con gobiernos que considera autoritarios.
Jerusalén, Palestina y una nueva misión en Nigeria
Uno de los cambios más importantes será el restablecimiento de la Embajada de Colombia en Israel. El futuro mandatario aseguró que la representación funcionará en Jerusalén, una decisión con fuertes implicaciones diplomáticas.
Asimismo, suspenderá el proceso iniciado por el Gobierno de Gustavo Petro para abrir una embajada en Palestina. Ambas medidas representan un giro profundo frente a la política exterior de la administración saliente.
De la Espriella también abrirá una misión en Nigeria. Su objetivo será concentrar desde ese país parte de la presencia colombiana en África y fortalecer las relaciones comerciales con una de las principales economías del continente.
Menos embajadores y una auditoría general
La reorganización eliminará lo que el mandatario electo considera funciones duplicadas. En París, un mismo embajador representará a Colombia ante Francia y la Unesco.
Una fórmula similar se aplicará en Roma. El embajador en Italia también asumirá la representación ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, conocida como FAO.
Durante sus primeros 100 días, el nuevo Gobierno realizará una auditoría técnica de las demás sedes diplomáticas. La revisión analizará sus costos, resultados, utilidad consular y valor estratégico.
De la Espriella no precisó cuánto dinero espera ahorrar con la reforma. No obstante, aseguró que los recursos liberados se destinarán a seguridad, salud, educación, infraestructura y programas para poblaciones vulnerables.
Un cambio de rumbo diplomático
La propuesta combina recortes, nuevas prioridades comerciales y un alineamiento internacional diferente. También reduce la presencia directa de Colombia en varias regiones y aumenta la dependencia de embajadas concurrentes.
La reorganización de las embajadas de Colombia comenzará cuando De la Espriella tome posesión. Su Gobierno promete una diplomacia enfocada en atraer inversiones, abrir mercados y defender los intereses económicos del país.