El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas prepara operativos ante la próxima pérdida del TPS para haitianos, según documentos internos obtenidos por CBS News. Los planes contemplan aumentar los arrestos y acelerar deportaciones hacia Haití.
Las acciones podrían comenzar esta semana, aunque su alcance todavía no está definido. Dos fuentes de ICE describieron los preparativos como fluidos y señalaron que podrían cambiar antes de su ejecución.
Ohio aparece entre los posibles objetivos
Los documentos mencionan operativos en Ohio, donde viven importantes comunidades haitianas. Springfield figura entre las ciudades consideradas por las autoridades migratorias.
La localidad se convirtió en un punto central del debate migratorio durante la campaña presidencial de 2024. Donald Trump difundió entonces afirmaciones falsas sobre haitianos que supuestamente robaban y comían mascotas. Las autoridades locales desmintieron esas acusaciones.
Según el reporte, ICE también estudia trasladar rápidamente a los detenidos hacia vuelos de deportación. Estados Unidos ha limitado muchos de esos vuelos a Cap-Haïtien debido a la inseguridad que afecta a Puerto Príncipe.
Más de 300.000 personas perderían la protección
Con el fin del TPS para haitianos, más de 300.000 beneficiarios podrían perder sus permisos de trabajo y la protección temporal contra la deportación. El cambio no afecta de la misma forma a quienes cuentan con otro estatus migratorio válido.
Quienes ya tengan una orden final de expulsión podrían enfrentar una deportación más rápida. Por lo general, las personas sin una orden previa conservan el derecho a comparecer ante un juez de inmigración antes de ser expulsadas.
La Corte Suprema decidió el 25 de junio que los tribunales inferiores no podían mantener bloqueada la terminación mientras continuaban los litigios. El fallo también alcanzó a cerca de 6.000 beneficiarios sirios.
Haití continúa bajo una grave crisis
El TPS fue creado por el Congreso en 1990 para proteger temporalmente a ciudadanos de países afectados por conflictos, desastres o condiciones extraordinarias. Haití recibió la designación después del terremoto de 2010.
Sin embargo, el país continúa atravesando una profunda crisis política, social y de seguridad. Bandas criminales controlan amplias zonas, mientras el Departamento de Estado mantiene su advertencia más alta contra los viajes a Haití.
El Departamento de Seguridad Nacional evitó confirmar operaciones futuras. La agencia defendió la terminación del programa y sostuvo que el beneficio humanitario no debe convertirse en una protección permanente.
Temor entre familias y trabajadores
Organizaciones comunitarias advierten que la medida podría separar familias, afectar empleos y aumentar el miedo entre personas que llevan años en Estados Unidos. Muchos beneficiarios también tienen hijos nacidos en el país.
Ante el fin del TPS para haitianos, quienes tengan solicitudes de asilo u otros procesos abiertos podrían conservar opciones legales separadas. Sin embargo, perder únicamente esta protección los vuelve elegibles para detención y procedimientos de deportación.