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El título de España desata una revolución en los banquillos de Europa

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Juergen Klopp durante la presentación este viernes como nuevo seleccionador de Alemania. EFE/EPA/Hannes Albert

El triunfo de España en el Mundial 2026 no solo coronó a Luis de la Fuente como una de las grandes referencias del fútbol actual. También aceleró una revolución en los banquillos europeos, con varias potencias obligadas a cerrar ciclos, asumir fracasos y preparar una nueva etapa.

Francia, Alemania, Portugal, Italia y Bélgica aparecen en pleno proceso de cambio tras un Mundial que dejó campeona a España, subcampeona a Argentina y una sensación clara: el próximo ciclo internacional ya empezó.

La Roja salió reforzada por su juego colectivo, su profundidad de plantilla y la gestión de De la Fuente. Mientras tanto, varias selecciones históricas miran hacia la Eurocopa 2028 y el Mundial 2030 con urgencia de reconstrucción.

Francia mira a Zidane

El relevo más esperado está en Francia. Didier Deschamps ya había anunciado que dejaría el cargo después del Mundial, poniendo fin a una etapa de catorce años en la que ganó la Copa del Mundo de 2018 y llegó a otra final en 2022.

La Federación Francesa tiene previsto presentar a su nuevo seleccionador el martes 28 de julio, y todos los reportes apuntan a Zinedine Zidane como sucesor. El exentrenador del Real Madrid regresaría al primer nivel después de casi cinco temporadas fuera de los banquillos.

Zidane llega con un peso simbólico enorme. Fue campeón del mundo con Francia como jugador en 1998 y campeón de Europa en 2000. Como técnico, conquistó tres Ligas de Campeones consecutivas con el Real Madrid, además de títulos de liga y copas internacionales.

Su reto será ordenar una selección con talento de sobra, pero golpeada por la derrota ante España en semifinales y por el cierre de una era muy larga.

Alemania apuesta por Klopp

Alemania también reaccionó con fuerza tras su eliminación temprana ante Paraguay en dieciseisavos de final. Julian Nagelsmann dejó el cargo y la federación apostó por Jürgen Klopp, presentado este viernes como nuevo seleccionador.

Klopp asumirá el reto de devolver intensidad, identidad y conexión emocional a una selección que lleva varios torneos por debajo de lo esperado. The Guardian reportó que el técnico alemán firmó hasta el Mundial 2030 y prometió reconstruir el vínculo entre el equipo y su afición.

Su historial lo respalda. Hizo campeón al Borussia Dortmund, transformó al Liverpool y ganó la Champions League y la Premier League con un estilo reconocible, basado en presión, energía y compromiso colectivo.

Para Alemania, Klopp no es solo un entrenador. Es una apuesta por recuperar carácter.

Portugal cambia de ciclo

Portugal también cerró etapa después de caer ante España en octavos de final. Roberto Martínez dejó el cargo y la federación eligió a Jorge Jesus, un técnico de 71 años con amplia experiencia en Benfica, Sporting, Flamengo y Al Nassr.

Su llegada apunta a un perfil fuerte, acostumbrado a manejar vestuarios complejos y a competir bajo presión. El nuevo seleccionador tendrá que ordenar una plantilla llena de talento, pero también marcada por una transición inevitable.

Cristiano Ronaldo sigue siendo una figura de enorme peso en el entorno de la selección. La relación entre Jorge Jesus y el capitán portugués será uno de los temas centrales de esta nueva etapa.

Italia sigue buscando rumbo

El caso de Italia es todavía más delicado. La Azzurra continúa sin seleccionador después de la dimisión de Gennaro Gattuso, consecuencia de un tercer Mundial consecutivo sin participación.

La nueva dirección deportiva, encabezada por Paolo Maldini, trabaja en una reconstrucción profunda. Entre los nombres que han sonado figuran Pep Guardiola, Carlo Ancelotti, Roberto Mancini, Andrea Pirlo y Antonio Conte.

Guardiola habría rechazado la opción italiana y Ancelotti, salvo giro inesperado, seguiría al frente de Brasil. Eso deja a Italia frente a una decisión difícil: apostar por experiencia, identidad histórica o una renovación más radical.

Bélgica, Inglaterra y Argentina también miran al futuro

Bélgica tampoco mantuvo la continuidad. Rudi García anunció su salida tras la eliminación ante España en cuartos de final y la federación trabaja en una nueva etapa. El neerlandés Mark van Bommel aparece como el elegido, aunque su llegada todavía no ha sido oficializada.

En Inglaterra, Thomas Tuchel mantiene el respaldo de la federación pese a las dudas generadas durante el Mundial. La eliminación ante Argentina en semifinales dejó críticas, pero no una ruptura inmediata.

Argentina vive una situación distinta. Lionel Scaloni abrió la puerta a dejar la selección a final de año, aunque todavía no hay una decisión definitiva. Tras perder la final ante España, el ciclo campeón del mundo entra en una zona de reflexión.

España marca el camino

El éxito de Luis de la Fuente cambió el tono del debate. España ganó el Mundial con una plantilla profunda, roles claros y una idea colectiva superior al brillo individual. Ese modelo obliga a otras potencias a preguntarse qué tipo de entrenador necesitan ahora.

La revolución en los banquillos europeos no es casual. El Mundial 2026 dejó claro que el nombre por sí solo ya no alcanza. Hace falta estructura, gestión de grupo, flexibilidad táctica y autoridad para tomar decisiones difíciles.

Zidane, Klopp y Jorge Jesus representan respuestas distintas a la misma presión. Francia busca símbolo y jerarquía. Alemania quiere energía e identidad. Portugal apuesta por carácter y experiencia. Italia, por ahora, busca una dirección.

Mientras todos se mueven, España disfruta el lugar más cómodo: el de campeón. Pero el próximo ciclo ya empezó, y los grandes de Europa están reaccionando como si el mensaje fuera evidente. Para alcanzar a la Roja, primero hay que cambiar desde el banquillo.

El Especialito

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