La posible negociación por Julián Álvarez abrió un procedimiento disciplinario extraordinario contra el Barcelona. La Real Federación Española de Fútbol comunicó su decisión este jueves a los clubes implicados.
El Comité de Disciplina nombró un instructor para investigar los presuntos contactos con el delantero del Atlético de Madrid. Este paso inicia una investigación formal, pero no implica que el Barcelona haya sido declarado culpable.
La entidad azulgrana confirmó que recibió la notificación. Ahora espera conocer el plazo disponible para presentar sus alegaciones. Además, tendrá derecho a una audiencia durante la instrucción.
La denuncia presentada por el Atlético
El Atlético denunció al Barcelona ante la RFEF y la FIFA el pasado 30 de junio. El club madrileño sostiene que existieron contactos con un futbolista bajo contrato durante el denominado periodo protegido.
Julián Álvarez tiene contrato con el Atlético hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. El argentino llegó desde el Manchester City cuando tenía 24 años.
Las normas establecen un periodo protegido de tres temporadas completas para los jugadores que firman entre los 23 y 28 años. El delantero tiene actualmente 26 años y lleva dos temporadas en el conjunto rojiblanco.
El interés público del Barcelona
El Atlético ya había denunciado públicamente una campaña para propiciar la salida del atacante. También señaló filtraciones interesadas y contactos realizados antes de enfrentamientos directos.
A finales de mayo, el Barcelona presentó una oferta de 100 millones de euros pagaderos en varios plazos. Sin embargo, el Atlético rechazó la propuesta y reiteró que el jugador no está en venta.
Álvarez declaró durante el Mundial 2026 que una transferencia sería lo mejor para todas las partes. También expresó su deseo de cumplir un sueño, aunque no mencionó al Barcelona ni a otro equipo.
Posteriormente, Joan Laporta confirmó que Hansi Flick quiere incorporar al delantero. El presidente azulgrana reconoció la existencia de una oferta importante, pero advirtió que no estaría disponible indefinidamente.
Miguel Ángel Gil Marín respondió que el Atlético desea mantener al argentino. Asimismo, aseguró que el club no aceptaría ofertas de 150 ni de 200 millones de euros.
Las posibles consecuencias del procedimiento
El reglamento de la FIFA contempla sanciones cuando un club induce a un jugador a romper su contrato durante el periodo protegido. La medida puede incluir una prohibición de inscribir futbolistas durante dos mercados consecutivos.
No obstante, esa sanción no es automática. Las autoridades deberán determinar primero si existieron contactos irregulares y si estos buscaban provocar un incumplimiento contractual.
Por tanto, el procedimiento apenas comienza y el Barcelona podrá ejercer su defensa. Mientras avanza la investigación, Julián Álvarez continúa vinculado al Atlético de Madrid hasta 2030.