Chuck Schumer presentó este jueves un proyecto para crear una oficina anticorrupción federal con capacidad para investigar posibles abusos dentro del poder ejecutivo. La iniciativa también busca impedir que los presidentes utilicen el cargo para obtener beneficios económicos.
El líder de la minoría demócrata en el Senado presentó la propuesta junto con Alex Padilla, Jeff Merkley y Andy Kim. El proyecto lleva por nombre Anti-Corruption Bureau Creation Act.
Schumer dirigió buena parte de su discurso contra Donald Trump. Según el senador, la familia del presidente ha obtenido más de 4.000 millones de dólares desde su regreso a la Casa Blanca en 2025.
La cifra procede de una estimación citada por los demócratas en un informe sobre las actividades comerciales de la familia Trump. No representa una determinación judicial ni demuestra por sí misma que esos ingresos fueran obtenidos ilegalmente.
Poderes de la oficina anticorrupción
La propuesta otorgaría al nuevo organismo facultades para investigar, emitir citaciones y hacer cumplir las leyes federales contra la corrupción. También podría publicar informes sobre sus investigaciones.
Además, trasladaría a la oficina funciones actualmente ejercidas por la Comisión Federal Electoral, la Oficina de Ética Gubernamental y la Oficina del Consejero Especial.
El proyecto permitiría que ciudadanos y fiscales generales estatales presenten demandas en nombre de Estados Unidos. El objetivo sería recuperar dinero obtenido mediante actos de corrupción cometidos por presidentes, altos funcionarios o contratistas gubernamentales.
Schumer afirmó que los estadounidenses merecen recuperar cualquier dinero que haya sido desviado mediante el uso indebido del poder público. Sin embargo, cada reclamación tendría que ser examinada por los tribunales y respaldada con pruebas.
Una estructura con independencia política
La oficina anticorrupción estaría dirigida por siete miembros nombrados por el presidente y confirmados por el Senado. Ningún partido podría ocupar más de tres puestos y al menos un integrante tendría que ser independiente.
Los miembros ejercerían mandatos de seis años. Una división especial de tres jueces podría designar reemplazos temporales si las vacantes impidieran el funcionamiento del organismo.
La financiación procedería de un fondo sostenido mediante determinadas multas, sanciones y acuerdos legales. El proyecto también contempla ingresos generados por inversiones en obligaciones del Tesoro.
Schumer vinculó la supuesta corrupción gubernamental con un aumento anual de hasta 3.100 dólares en los gastos familiares. Esa relación forma parte del argumento político presentado por los demócratas, no de una conclusión judicial independiente.
Un proyecto con un camino complicado
La legislación deberá avanzar en un Senado controlado por los republicanos. También necesitaría la aprobación de la Cámara de Representantes y la firma presidencial antes de convertirse en ley.
Por ahora, la oficina anticorrupción es solamente una propuesta legislativa. Su presentación abre un nuevo enfrentamiento entre los demócratas y la Casa Blanca sobre los negocios privados de la familia Trump.










