Trabajadores de salud se concentraron este miércoles en Nueva York para protestar contra el fin del Estatus de Protección Temporal para ciudadanos haitianos. La medida podría agravar la falta de personal en hospitales y centros de atención.
La manifestación se realizó frente al Maimonides Medical Center y fue convocada por la Asociación de Enfermeras del Estado de Nueva York. Empleados sanitarios, representantes sindicales y aliados comunitarios participaron en la protesta.
El Gobierno puso fin al TPS para Haití el 27 de julio. La decisión afecta a más de 330.000 personas que vivían y trabajaban legalmente en Estados Unidos bajo ese programa.
El TPS protegía a miles de trabajadores
El programa permite que ciudadanos de países afectados por conflictos o desastres permanezcan temporalmente en Estados Unidos. También les concede autorización para trabajar mientras la protección permanece vigente.
La Corte Suprema permitió que la Administración de Donald Trump terminara la designación para Haití. Como resultado, muchos beneficiarios perdieron su permiso laboral y quedaron expuestos a posibles procesos de deportación.
Cerca de un tercio de los haitianos amparados por el programa trabaja en el sector sanitario y de cuidados. Las estimaciones sitúan esa cifra por encima de las 110.000 personas.
Además, unos 21.000 ocupan puestos difíciles de cubrir. Entre ellos figuran asistentes de enfermería, auxiliares de salud en el hogar y trabajadores especializados.
Nueva York teme una crisis de personal
La Asociación de Enfermeras advirtió que la pérdida de estos empleados podría afectar la atención de pacientes. El problema sería especialmente grave en hogares de ancianos y servicios de atención domiciliaria.
Muchos trabajadores haitianos ayudan diariamente a personas mayores o con discapacidades. Sus tareas incluyen el cuidado personal, la administración de medicamentos y el traslado a citas médicas.
El sector ya enfrentaba dificultades para contratar y conservar suficiente personal. Por ello, la salida repentina de miles de empleados podría aumentar la carga sobre quienes permanecen trabajando.
Algunas instituciones han comenzado a despedir a beneficiarios cuyos permisos laborales vencieron. Otras buscan asesoría legal mientras evalúan cómo cubrir las posibles vacantes.
Los manifestantes piden una solución federal
Los participantes solicitaron que el Gobierno federal restablezca la protección y renueve las autorizaciones de trabajo. También pidieron al Congreso una solución migratoria más permanente.
Los defensores del programa sostienen que Haití continúa atravesando una profunda crisis de seguridad. Asimismo, advierten que las deportaciones separarían familias establecidas durante años en Estados Unidos.
La protesta en Nueva York puso el foco en una consecuencia que supera el debate migratorio. El fin del TPS también podría reducir la cantidad de trabajadores disponibles para cuidar a pacientes vulnerables.