Seve Ballesteros tenía apenas 19 años cuando consiguió la primera victoria profesional de una carrera que transformaría el golf europeo. El 8 de agosto de 1976, el español ganó el Abierto de los Países Bajos en el campo de Kennemer, situado en la localidad costera de Zandvoort.
Medio siglo después, aquel triunfo permanece como el comienzo de una trayectoria extraordinaria. Ballesteros terminaría acumulando 50 títulos en el circuito europeo, actualmente denominado DP World Tour, una cifra que continúa como récord.
El joven de Pedreña completó el torneo con 275 golpes, 13 bajo par. Además, superó por ocho impactos al inglés Howard Clark, una diferencia que confirmó que su aparición entre los mejores no era pasajera.
Seve ya había sorprendido al mundo
Un mes antes, Ballesteros había terminado segundo en el Abierto Británico disputado en Royal Birkdale. El español empató esa posición con el legendario Jack Nicklaus y quedó por detrás del estadounidense Johnny Miller.
Seve lideró el torneo durante las tres primeras jornadas. Sin embargo, una última ronda de 74 golpes le impidió conquistar su primer “major”.
Aquel resultado sirvió como presentación internacional para un jugador todavía desconocido fuera de los círculos europeos. Su estilo agresivo, la creatividad alrededor del green y la capacidad para escapar de posiciones difíciles llamaron rápidamente la atención.
Después de rozar el título en Royal Birkdale, Ballesteros confirmó su nivel con buenas actuaciones en Escandinavia y Suiza. Finalmente, el triunfo llegó en Países Bajos con una autoridad poco habitual para un golfista de 19 años.
El comienzo de un récord de 50 victorias
La victoria en Kennemer abrió una racha que se prolongaría durante casi dos décadas. Ballesteros ganó al menos un torneo del circuito europeo durante 17 temporadas consecutivas, entre 1976 y 1992.
En esa misma campaña de 1976 terminó como el mejor jugador del circuito. Posteriormente repitió el reconocimiento en otras cinco ocasiones: 1977, 1978, 1986, 1988 y 1991.
Su última victoria europea llegó en mayo de 1995, cuando conquistó el Abierto de España en Madrid. Tenía 38 años y cerró su historial en el mismo torneo donde había debutado en el circuito en 1974.
Además, el español acumuló 90 títulos profesionales alrededor del mundo. Su influencia ayudó a cambiar la posición del golf europeo frente al dominio que ejercían los jugadores estadounidenses.
Cinco grandes y una huella en la Ryder Cup
Seve ganó cinco campeonatos grandes. Se impuso tres veces en el Abierto Británico, en 1979, 1984 y 1988, y conquistó dos ediciones del Masters de Augusta, en 1980 y 1983.
También tuvo una participación decisiva en el resurgimiento europeo de la Copa Ryder. Formó parte de varios equipos campeones y, en 1997, capitaneó la victoria de Europa en Valderrama, España.
Ballesteros se había convertido en profesional en marzo de 1974, poco antes de cumplir 17 años. Dos años después ya competía frente a las grandes figuras del golf mundial.
El español falleció el 7 de mayo de 2011, a los 54 años. Su récord de 50 victorias en el circuito europeo sigue vigente, pero la primera llegó en una tarde de 1976, cuando un joven de Pedreña ganó por ocho golpes y dejó de ser solamente una promesa.