Freddie Freeman protagonizó uno de los momentos más alarmantes de la jornada en las Grandes Ligas al caer de cabeza por las escaleras del dugout de los Kansas City Royals. El inicialista de los Dodgers perseguía una pelota de foul durante la octava entrada cuando perdió el equilibrio y desapareció detrás de la baranda.
El incidente ocurrió durante la victoria de Los Ángeles por 4-2 sobre Kansas City. Freeman siguió la trayectoria de un elevado conectado por Isaac Collins, pero llegó hasta una abertura del dugout que no tenía una protección frontal. Al intentar hacer la atrapada, cayó directamente por los escalones.
Compañeros, entrenadores y jugadores de los Royals se acercaron de inmediato. Sin embargo, el veterano logró levantarse y terminó la parte alta de la entrada en el terreno.
Los Dodgers lo retiraron por precaución
Freeman debía abrir el cierre del octavo episodio, pero Tommy Edman apareció como bateador emergente. Kiké Hernández ocupó la primera base en la novena entrada mientras el jugador recibía tratamiento dentro del clubhouse.
Después del partido, Freeman confirmó que no se golpeó la cabeza. También explicó que sentía molestias en las rodillas, el hombro, la mano y la muñeca como consecuencia de la caída.
“Estoy adolorido, pero de buen ánimo”, comentó el inicialista, quien comenzó inmediatamente un proceso de recuperación con terapia de frío.
El mánager Dave Roberts indicó que el jugador presentaba dolor general, principalmente en la mano y el hombro izquierdos. Los Dodgers lo clasificaron inicialmente como día a día y descartaron una lesión grave.
Freeman regresó al lineup al día siguiente
Pese al susto, el tres veces campeón de la Serie Mundial regresó a la alineación para el primer partido de la serie contra los Milwaukee Brewers. Su presencia confirmó que la caída no le impediría continuar jugando.
El inicialista trabajó una base por bolas de nueve lanzamientos durante la sexta entrada. Esa aparición ayudó a preparar el cuadrangular de tres carreras de Max Muncy, que puso temporalmente a Los Ángeles al frente.
Los Dodgers no pudieron sostener la ventaja y perdieron 5-4 después de permitir tres carreras en la novena entrada. Aun así, el regreso de Freeman redujo la preocupación sobre su condición física.
Una pieza central para Los Ángeles
El jugador de 36 años continúa siendo uno de los bateadores más importantes de la ofensiva californiana. Después del encuentro ante Milwaukee, mantenía un promedio cercano a .300, con 15 cuadrangulares y más de 50 carreras impulsadas durante la temporada.
Los Ángeles seguirá observando cualquier molestia causada por el golpe. Su capacidad para jugar al día siguiente, sin embargo, fue la señal más clara de que aquella aparatosa caída quedó en un gran susto.