Carlos Espí terminó la pretemporada como máximo goleador del Real Madrid y presentó su candidatura para tener minutos en el nuevo proyecto de José Mourinho.
El delantero valenciano marcó dos goles en 150 minutos. Anotó contra el Ferencváros y volvió a celebrar este domingo frente al Schalke 04. Su promedio fue de un tanto cada 75 minutos, siempre ingresando desde el banquillo.
Dos goles para hacerse visible
Espí fue el único jugador del Real Madrid que marcó más de un gol durante la preparación. Su rendimiento destaca especialmente porque llegó a un vestuario con numerosas estrellas y una competencia considerable en ataque.
El delantero mostró un estilo directo. Busca espacios dentro del área, ataca los centros y trata de terminar las jugadas sin alejarse demasiado de la portería.
Ante el Schalke, ingresó al comienzo del segundo tiempo en sustitución de Kylian Mbappé. En el minuto 57, aprovechó un centro de Álvaro Carreras y marcó de cabeza el tercer gol del triunfo madridista por 3-0.
También estuvo cerca de conseguir otro tanto. Sin embargo, su segundo remate terminó en las manos del portero Loris Karius.
Una competencia llena de estrellas
Vinícius Júnior, Mbappé y Yan Diomande aparecen como las principales opciones ofensivas de Mourinho para la temporada. Los tres están llamados a liderar el intento del equipo de recuperar los grandes títulos.
Sin embargo, el Mundial disputado en Estados Unidos, México y Canadá retrasó la incorporación de varias figuras. Por eso, algunos jugadores llegaron a la parte final de la pretemporada con pocos minutos.
Vinícius superó los 200 minutos durante la preparación. En cambio, Mbappé disputó apenas 45 y Diomande acumuló menos de media hora.
Carlos Espí aprovechó esa diferencia de rodaje. Aunque partió como suplente en los cuatro amistosos, tuvo más tiempo para adaptarse a las exigencias de Mourinho y demostrar su capacidad como delantero centro.
Mourinho encuentra una alternativa diferente
Espí ofrece características distintas a las de otros atacantes de la plantilla. Con su altura y fortaleza física, puede disputar balones aéreos y ocupar espacios cerca de la portería.
Desde la salida de Joselu, el Real Madrid ha tenido pocas alternativas de ese perfil. El joven delantero puede convertirse en una solución para partidos cerrados o para los minutos finales.
Mourinho también podría utilizarlo como delantero centro y desplazar a Mbappé hacia uno de los costados. No obstante, la pretemporada sugiere que su papel inicial será el de revulsivo.
En los amistosos contra Fiorentina, Ferencváros, Deportivo y Schalke, Espí comenzó en el banquillo. Aun así, consiguió terminar la preparación por delante de las grandes estrellas en la clasificación de goleadores.
Una inversión que obliga a mirar hacia el futuro
El Real Madrid pagó cerca de 25 millones de euros por el exjugador del Levante. Esa cantidad refleja la confianza del club en su potencial y evita que sea considerado únicamente una opción secundaria.
A sus 21 años, todavía tiene margen para mejorar. También deberá adaptarse a la presión de competir en un equipo donde cada oportunidad puede definir el lugar de un futbolista dentro de la plantilla.
El conjunto blanco iniciará LaLiga el sábado 22 de agosto frente al Espanyol en el RCDE Stadium. Mourinho deberá decidir cuánto protagonismo concede a los futbolistas con mayor rodaje.
Todo apunta a que Carlos Espí volverá a comenzar como suplente. Sin embargo, sus dos goles garantizan que el entrenador tendrá presente su nombre cuando necesite reforzar el área y buscar una respuesta ofensiva desde el banquillo.