El presidente Donald Trump ordenó reducir “sustancialmente” los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur. El mandatario justificó su decisión por el costo de las maniobras y destacó su relación con el líder norcoreano Kim Jong-un.
Trump anunció la medida el domingo a través de Truth Social. Allí explicó que dio instrucciones al secretario de Guerra, Pete Hegseth, para disminuir la participación estadounidense en las operaciones.
Trump considera que las maniobras envían una señal hostil
El mandatario afirmó que Estados Unidos cubre gran parte del costo de los ejercicios militares. Además, consideró que las maniobras envían una señal “inapropiada y hostil” a Corea del Norte.
Según Trump, el Gobierno norcoreano se ha mostrado respetuoso y no ha representado una amenaza durante su presidencia. El republicano también recordó que mantiene una “muy buena relación” con Kim Jong-un.
“No estoy contento con el hecho de que Estados Unidos haya acordado hace mucho tiempo participar en ejercicios militares conjuntos con Corea del Sur”, escribió Trump.
El presidente señaló que era demasiado tarde para cancelar completamente las operaciones. Sin embargo, ordenó reducir su alcance a pocas horas de que comenzara el programa anual Ulchi Freedom Shield.
Corea del Sur rechazó colaborar con Estados Unidos en Irán
Trump también criticó al presidente surcoreano, Lee Jae-myung, por rechazar una solicitud estadounidense relacionada con Irán.
De acuerdo con el mandatario, Seúl se negó a participar en los esfuerzos de Washington para lograr la desnuclearización iraní. Trump utilizó esa negativa como otro argumento para cuestionar la cooperación militar con Corea del Sur.
La decisión introduce nuevas dudas sobre la coordinación entre ambos aliados. Aun así, los ejercicios comenzaron este lunes según lo programado, aunque todavía no está claro cómo se aplicará la reducción ordenada por Trump.
Ulchi Freedom Shield comenzó este lunes
Ulchi Freedom Shield se desarrollará del 17 al 27 de agosto. Las maniobras incluyen simulaciones informáticas, ejercicios de puesto de mando y operaciones sobre el terreno.
Alrededor de 18.000 soldados surcoreanos participan en el programa, una cifra similar a la del año pasado. También intervienen fuerzas estadounidenses y personal de otros países vinculados al Comando de las Naciones Unidas.
Washington y Seúl describen las operaciones como defensivas. Este año, los participantes practicarán respuestas ante drones, ciberataques, interferencias del sistema GPS y otras amenazas surgidas en conflictos recientes.
Corea del Norte, en cambio, denuncia habitualmente estas maniobras como ensayos para una posible invasión de su territorio. Pyongyang también ha utilizado los ejercicios como justificación para realizar pruebas de armas.
Corea del Norte mantiene sus lanzamientos de misiles
La orden de Trump llega pocos días después de un nuevo lanzamiento de Corea del Norte. El pasado miércoles, Pyongyang disparó un misil balístico hacia las aguas ubicadas al este de la península coreana.
El proyectil recorrió aproximadamente 700 kilómetros antes de caer en el mar. Fue el undécimo lanzamiento de un misil balístico atribuido a Corea del Norte en lo que va de año.
Estados Unidos, Corea del Sur y otros gobiernos condenaron la prueba. Sin embargo, Trump ha mantenido un tono favorable hacia Kim Jong-un mientras intenta disminuir las tensiones en la región.
El mandatario publicó recientemente una fotografía junto al líder norcoreano y afirmó que ambos se llevan “genial”. La imagen recordó los encuentros que mantuvieron durante el primer mandato de Trump, aunque esas conversaciones no lograron un acuerdo permanente sobre el programa nuclear de Pyongyang.
La reducción de los ejercicios militares podría abrir un nuevo espacio diplomático. No obstante, también genera preocupación sobre la preparación de las fuerzas aliadas ante el avance nuclear y balístico de Corea del Norte.