La película ‘La captura’, que llegará a Netflix el próximo 21 de agosto, presenta a Héctor Kotsifakis como Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán durante los acontecimientos que culminaron con su detención definitiva en 2016. Para construir el personaje, el actor mexicano buscó testimonios poco conocidos sobre la conducta, las emociones y la personalidad del antiguo líder del Cartel de Sinaloa.
Kotsifakis explicó a EFE que su investigación incluyó conversaciones con el maestro de teatro que trabajó con Guzmán durante su reclusión, grabaciones de llamadas telefónicas y el testimonio de una de las terapeutas que lo atendieron en penales de máxima seguridad.
Más allá de la imagen pública del narcotraficante
Según contó el intérprete, la psicóloga elaboró un perfil de Guzmán, pero no encontró elementos suficientes para diagnosticarlo como psicópata. Esa información ayudó al actor a estudiar al personaje desde una dimensión emocional, sin minimizar los delitos que se le atribuyen.
Kotsifakis también conoció detalles cotidianos de su vida en prisión. El maestro de teatro le relató que Guzmán solicitó recibir clases para poder salir por algunos momentos del calabozo donde permanecía aislado. Además, recordó que solía guardar dulces de mantequilla en los bolsillos y compartirlos con su profesor.
“Con todo lo que estudié, lo entendí como una persona generosa, como alguien muy inteligente que se cuidaba mucho de lo que decía, difícil de leer y cauteloso”, declaró el actor a EFE durante la alfombra roja previa al estreno.
Las llamadas revelaron a un negociador cauteloso
El intérprete de ‘Pedro Páramo’ también escuchó numerosas conversaciones telefónicas en las que Guzmán negociaba y medía cuidadosamente sus palabras. Ese material le permitió estudiar la manera de hablar, los silencios y la prudencia con la que el narcotraficante se comunicaba.
Sin embargo, Kotsifakis aclaró que la película ‘La captura’ no pretende justificar al capo ni presentar una versión favorable de su trayectoria criminal. Según explicó, la producción busca apartarse de las historias que retratan de forma automática a las instituciones mexicanas como ineficaces o corruptas.
El actor considera que las producciones de entretenimiento también influyen en la percepción internacional de México. Por eso, defendió la decisión de contar la operación desde la perspectiva de quienes participaron en la captura.
Los policías que dirigieron la operación
La historia dirigida por Chava Cartas tiene como protagonistas a Noé Hernández y Alfonso Herrera. Ambos interpretan a Héctor Rosales y Arturo Carmona, los policías federales que lograron detener a Guzmán y a su guardaespaldas, Jorge Iván ‘El Cholo’ Gastélum.
La operación militar Cisne Negro terminó con la captura de ambos en Los Mochis, Sinaloa. Herrera contó a EFE que Carmona permaneció aproximadamente dos horas con el narcotraficante dentro de una habitación del Motel Doux. Durante ese tiempo, habría recibido amenazas de muerte y ofertas de sobornos millonarios.
Para el actor, la cinta permite conocer el trabajo de dos agentes que participaron directamente en uno de los operativos de seguridad más conocidos de la historia reciente de México. Aun así, rechazó cualquier intento de idealizar a las autoridades o ignorar los problemas de las instituciones del país.
Un estreno en medio de tensiones bilaterales
La película ‘La captura’ se estrenará en un momento marcado por las discusiones sobre seguridad y narcotráfico entre México y Estados Unidos. Guzmán cumple actualmente una condena en una prisión estadounidense de máxima seguridad.
Desde su reclusión, el antiguo narcotraficante ha solicitado mediante cartas escritas a mano ser trasladado a México. La producción de Netflix vuelve ahora sobre el operativo que terminó con su última detención antes de ser extraditado a Estados Unidos.