Estados Unidos prohibirá a partir del próximo 29 de septiembre la importación de determinados productos lácteos y de la mayoría de las bebidas alcohólicas procedentes de Canadá, en una nueva escalada de la guerra comercial entre ambos países, informó este martes Axios.
La medida de la Administración del presidente Donald Trump se suma a las restricciones comerciales adoptadas por Washington contra Ottawa. Además, se produce en respuesta a las medidas de represalia de Canadá, según adelantó el medio especializado.
Las nuevas prohibiciones comenzarán a aplicarse dentro de tres semanas y afectarán a categorías específicas de productos, no a la totalidad de las importaciones canadienses de lácteos y alcohol.
Canadá aplica aranceles de represalia
La decisión coincide con la entrada en vigor este martes de los aranceles de represalia impuestos por Canadá a productos estadounidenses valorados en unos 27.600 millones de dólares canadienses, equivalentes a 20.000 millones de dólares estadounidenses.
Las tarifas oscilan entre el 15 % y el 50 % y afectan a sectores como el acero, los muebles, los productos electrónicos y distintos bienes de consumo.
Estas medidas responden a los aranceles del 50 % impuestos por Washington el mes pasado a determinados productos canadienses.
La escalada comercial se produce después del fracaso de las negociaciones entre Washington y Ottawa en agosto.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, acusó esta semana al Gobierno estadounidense de buscar una relación basada en la dependencia económica.
Además, afirmó que Washington llegó a exigir capacidad para influir en futuros acuerdos comerciales de Canadá con terceros países.
Carney defendió el abandono de las conversaciones, aunque aseguró que todavía es posible alcanzar un acuerdo comercial “mutuamente beneficioso”.
Trump amenaza con nuevas restricciones
En paralelo, Trump anunció este martes que Estados Unidos excluirá productos de origen canadiense de determinados programas de compras del Gobierno federal si Ottawa no ofrece lo que considera una reciprocidad “plena y justa” para las empresas y los agricultores estadounidenses.
El mandatario afirmó que los programas afectados representan más de 50.000 millones de dólares anuales.
También ordenó a la Administración de Servicios Generales coordinarse con la Oficina del Representante Comercial para retirar los productos canadienses.
La nueva ronda de medidas añade presión a la relación económica entre ambos países y aumenta la incertidumbre sobre el futuro del acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC), que durante años ha sustentado buena parte de la integración económica de América del Norte. EFE