Los Milwaukee Brewers aseguraron su lugar en la postemporada de las Grandes Ligas con una actuación histórica. La presencia de los Brewers en los playoffs quedó confirmada después de aplastar 20-0 a los Cincinnati Reds en el American Family Field.
Garrett Mitchell encabezó la ofensiva con el primer grand slam de Milwaukee esta temporada. El equipo conectó cuatro jonrones y todos los integrantes de la alineación titular registraron al menos un hit.
La victoria dejó a los Brewers con marca de 92-56 y los colocó 36 juegos por encima de .500, la mayor diferencia conseguida por la franquicia. Además, Milwaukee garantizó su octava aparición en la postemporada durante las últimas nueve campañas.
Una noche histórica para Milwaukee
Los Brewers atacaron desde el inicio. Jackson Chourio abrió la parte baja de la primera entrada con un doble y su equipo anotó ocho carreras durante los primeros dos episodios.
La ofensiva agregó otras ocho anotaciones en la quinta entrada. Mitchell coronó ese ataque con su grand slam, mientras Cincinnati nunca encontró una respuesta ante el pitcheo de Milwaukee.
El margen de 20 carreras se convirtió en el mayor registrado por un equipo el día que aseguró su clasificación a los playoffs. La marca anterior pertenecía a los Atlanta Braves de 2001 y los New York Yankees de 1996, que ganaron por 17 carreras.
Los Brewers establecen un récord de MLB
La paliza contra Cincinnati también colocó a Milwaukee en los libros de historia. Los Brewers se convirtieron en el primer equipo de MLB con dos victorias por blanqueada de 20 carreras o más durante una misma temporada.
El 18 de agosto, Milwaukee había derrotado 22-0 a los Seattle Mariners. Aquel resultado estableció la mayor diferencia en una victoria dentro de la historia de la franquicia y fue la blanqueada más amplia de MLB desde 1888.
Pocas semanas después, los Brewers repitieron una actuación similar en un partido con mayores consecuencias. La victoria ante los Reds confirmó a los Brewers en los playoffs y reforzó su condición de aspirantes serios en la Liga Nacional.
Una temporada construida después de las lesiones
El camino hacia octubre no estuvo libre de problemas. Milwaukee comenzó la campaña con lesiones importantes en su alineación. Chourio sufrió una fractura en una mano, Andrew Vaughn tuvo una lesión similar y Christian Yelich enfrentó molestias en la ingle.
La rotación también perdió experiencia. Freddy Peralta fue traspasado a los New York Mets, Quinn Priester quedó fuera por el resto del año y Brandon Woodruff volvió a la lista de lesionados después de perder velocidad en sus lanzamientos.
Sin embargo, el equipo dirigido por Pat Murphy encontró respuestas entre sus jugadores jóvenes. Jacob Misiorowski emergió como uno de los líderes de la rotación, mientras que la ofensiva recuperó estabilidad a medida que regresaron varios titulares.
Milwaukee todavía persigue objetivos mayores
La clasificación representa apenas el primer paso para un equipo que busca asegurar el título de la División Central de la Liga Nacional y terminar con el mejor récord de las Grandes Ligas.
Los Brewers también pueden superar el récord de 97 victorias establecido por la franquicia durante la temporada anterior. Conseguir la mejor marca les otorgaría ventaja de local durante toda la postemporada.
La celebración después del partido fue moderada. Los jugadores brindaron dentro del vestuario, pero reservaron la tradicional fiesta con champaña para otro objetivo. El mensaje fue claro: los Brewers en los playoffs no se conforman con participar. Ahora buscan extender su temporada hasta la Serie Mundial.