En medio de uno de los vecindarios más exclusivos de Alpine, Nueva Jersey, se levanta una enorme torre de piedra que parece pertenecer a otro tiempo.
Sus arcos, su arquitectura de inspiración gótica y su aspecto envejecido han ayudado a convertirla en protagonista de una de las leyendas paranormales más conocidas de Bergen County.
Es Devil’s Tower, también conocida históricamente como Rio Vista.
La historia popular cuenta que una mujer se lanzó desde lo alto después de descubrir la infidelidad de su esposo. Desde entonces, su fantasma supuestamente aparece alrededor de la torre. Incluso existe un ritual local que promete invocarla conduciendo alrededor del edificio de una manera bastante peculiar.
Hay un problema.
La mujer de la historia nunca murió allí.
Una torre construida para una enorme propiedad
Devil’s Tower fue construida alrededor de 1910 como parte de Rio Vista, la extensa propiedad del empresario Manuel Rionda, quien hizo fortuna en el negocio internacional del azúcar.
La estructura fue diseñada por el arquitecto Charles Rollinson Lamb.
Aunque su apariencia puede sugerir una torre medieval, una prisión o incluso una construcción religiosa, su función principal era mucho más práctica.
Era una torre de agua.
Un tanque instalado dentro de la estructura ayudaba a proporcionar presión de agua a la propiedad. Sin embargo, el diseño también incluía espacios adicionales y una parte superior desde la que podían contemplarse los alrededores.
Con el tiempo, esa función ordinaria quedó completamente eclipsada por la leyenda.
La mujer que supuestamente saltó de la torre
La versión más conocida de la historia gira alrededor de Harriet Rionda, esposa de Manuel.
Según la leyenda, Harriet subió a la torre y desde allí observó a su marido acompañado por otra mujer.
Devastada por la supuesta infidelidad, habría saltado desde lo alto y muerto.
Después comenzaron las apariciones.
Algunos relatos aseguran que su figura puede observarse en las ventanas. Otros hablan de gritos, sonidos inexplicables, ráfagas repentinas de aire frío o el aroma de perfume cerca de la estructura.
Es una historia eficaz.
También es falsa en su detalle más importante.
Harriet Rionda no murió al caer desde Devil’s Tower.
Murió por causas naturales en 1922.
Durante aproximadamente dos décadas sus restos permanecieron enterrados en una estructura funeraria de la propiedad antes de ser trasladados a Brookside Cemetery, en Englewood.
La supuesta muerte que sostiene gran parte de la historia paranormal nunca ocurrió.
Entonces, ¿de dónde salió la leyenda?
Después de la muerte de Manuel Rionda en 1943, Rio Vista pasó por diferentes etapas y parte de la propiedad permaneció vacía.
La torre sufrió vandalismo. Desaparecieron ventanas y otros elementos, mientras el deterioro le daba una apariencia cada vez más inquietante.
Décadas después, especialmente durante los años 1970, el lugar se convirtió en destino popular para jóvenes atraídos por historias sobre fantasmas y fenómenos extraños.
La reputación creció.
Aparecieron relatos sobre rituales satánicos, símbolos pintados en la estructura y personas que aseguraban haber experimentado acontecimientos inexplicables.
No existe evidencia verificable de que Devil’s Tower haya sido escenario de actividad sobrenatural o de los rituales que posteriormente se incorporaron a su folclore.
El extraño ritual alrededor de la torre
Una de las tradiciones más conocidas afirma que es posible invocar al fantasma de Harriet Rionda dando varias vueltas alrededor de Devil’s Tower.
Las instrucciones cambian según quién cuente la historia.
Algunas versiones indican que deben darse tres vueltas en reversa con un automóvil. Otras aumentan el número o aseguran que completar el ritual provoca la aparición de algo mucho más siniestro que Harriet.
Esa inconsistencia es típica del folclore.
Cuando una historia se transmite durante décadas, cada generación modifica pequeños detalles hasta producir diferentes versiones de la misma leyenda.
Además, intentar realizar este tipo de ritual en automóvil no es una idea inocente. La torre se encuentra dentro de una zona residencial y conducir de manera peligrosa alrededor de ella puede poner en riesgo a residentes, visitantes y otros conductores.
También existe una historia sobre trabajadores muertos
Otra leyenda afirma que, después de la muerte de Rionda, se intentó demoler Devil’s Tower.
Según el relato, varios trabajadores murieron durante los trabajos, por lo que el proyecto fue abandonado.
No existe documentación histórica confiable que confirme esas muertes.
La historia parece formar parte del mismo proceso que convirtió una antigua estructura de una propiedad privada en un lugar supuestamente maldito.
El edificio sobrevivió, pero no porque una fuerza sobrenatural impidiera destruirlo.
Rio Vista cambió, pero la torre permaneció
La antigua propiedad fue transformándose con el paso de las décadas.
Durante los años 1980, buena parte del terreno fue subdividida para desarrollar el vecindario residencial de Rio Vista.
La torre quedó como uno de los recordatorios más visibles de la antigua propiedad.
Actualmente está cerrada y protegida. No es un edificio abandonado abierto para exploración, y las propiedades que la rodean deben tratarse como espacios residenciales privados.
Eso no ha impedido que continúe atrayendo curiosos.
Una leyenda construida alrededor de una muerte que nunca ocurrió
Devil’s Tower demuestra hasta qué punto una historia puede terminar sustituyendo a la historia real.
Manuel y Harriet Rionda existieron.
Rio Vista existió.
La torre fue construida alrededor de 1910 y todavía permanece en Alpine.
Pero Harriet no se suicidó saltando desde ella.
No existe evidencia de que trabajadores murieran intentando destruirla.
Tampoco existe prueba verificable de fantasmas, maldiciones o apariciones provocadas por conducir alrededor de la estructura.
Y aun así, generaciones de residentes del norte de Nueva Jersey conocen alguna versión de esas historias.
Quizás esa sea la parte verdaderamente interesante de Devil’s Tower.
La torre necesitaba agua para cumplir su función original.
Para convertirse en leyenda, solo necesitó una buena historia.


