Paramount Skydance pidió una audiencia probatoria para intentar desbloquear su fusión con Warner Bros. Discovery, después de que una jueza federal en California pausara temporalmente la operación por una demanda antimonopolio presentada por 12 estados.
La compañía solicitó una vista de tres días a finales de agosto ante la jueza Araceli Martínez-Olguín. Su argumento es que los fiscales estatales buscan una medida “extraordinaria y drástica” sin darle a Paramount una audiencia completa y justa para defender la compra.
La jueza ya había emitido una orden de restricción temporal que impide cerrar la transacción durante al menos 14 días. También programó una audiencia para el 3 de agosto, en la que escuchará los argumentos sobre una posible medida cautelar más amplia. Medios estadounidenses reportaron que el bloqueo temporal responde a una demanda de una coalición de fiscales estatales que acusa a la fusión de reducir la competencia.
Una operación bajo presión
La fusión Paramount Warner está valorada en cerca de 110.000 millones de dólares, incluyendo deuda. La operación uniría a dos de los nombres más grandes de Hollywood y pondría bajo una misma estructura activos de cine, televisión, streaming y cable.
Los estados demandantes, liderados por California y Nueva York, sostienen que el acuerdo eliminaría competencia en la industria del entretenimiento. Según la querella, la empresa resultante controlaría cerca del 27 % del mercado de distribución cinematográfica y más del 30 % del segmento de grandes estrenos taquilleros.
El caso se apoya en una ley federal de 1914 que prohíbe fusiones que puedan reducir de manera sustancial la competencia. Para los fiscales, el problema no es solo el tamaño de la nueva empresa, sino el impacto que tendría sobre estudios, distribuidores, salas, trabajadores y consumidores.
El WGA también se opone
La demanda de los estados no es el único obstáculo. El Sindicato de Guionistas de Hollywood, WGA, también presentó una acción legal para bloquear la fusión. La organización, que representa a unos 20.000 miembros, sostiene que el acuerdo afectaría directamente a los trabajadores de la industria.
El WGA argumenta que una empresa más concentrada tendría más poder para reducir salarios, limitar oportunidades laborales y controlar condiciones de contratación. En su demanda, el sindicato afirmó que la fusión viola leyes antimonopolio y causaría daño específico a los guionistas.
Ese punto es clave porque Hollywood ya viene de años de tensiones laborales. Después de huelgas, recortes y cambios profundos por el streaming, los sindicatos ven con preocupación cualquier movimiento que concentre aún más el poder de negociación en pocas compañías.
Europa da luz verde, pero con condiciones
Mientras el acuerdo enfrenta trabas en Estados Unidos, la Comisión Europea aprobó la compra con condiciones. Paramount deberá aplicar medidas para evitar problemas de competencia en la distribución cinematográfica dentro del Espacio Económico Europeo.
Entre esas condiciones está salir de su participación en United International Pictures, una empresa conjunta con Universal, dentro de un plazo determinado. También deberá evitar ciertos acuerdos de codistribución durante los próximos años.
La aprobación europea le da aire a Paramount, pero no resuelve el frente más delicado: el proceso judicial estadounidense.
Un pulso por el futuro de Hollywood
La fusión Paramount Warner se ha convertido en una prueba mayor para la industria. Por un lado, las grandes compañías argumentan que necesitan escala para competir contra Netflix, Apple, Amazon y otros gigantes tecnológicos. Por otro, fiscales y sindicatos advierten que menos competidores pueden significar menos empleos, menos opciones y más control sobre lo que se produce y se distribuye.
Paramount busca ahora una audiencia completa para defender que el acuerdo no dañará el mercado. Los demandantes, en cambio, quieren mantener la operación congelada mientras el tribunal evalúa los riesgos.
La próxima decisión judicial será decisiva. Si la jueza permite avanzar la transacción, Paramount Skydance quedará más cerca de absorber Warner Bros. Discovery. Si mantiene el bloqueo, una de las mayores fusiones de Hollywood entrará en una batalla legal mucho más larga.
Por ahora, el mensaje es claro: la consolidación del entretenimiento ya no avanza sin resistencia. Hollywood quiere crecer. Los reguladores quieren frenar. Y en el centro quedan los trabajadores, los estudios, las salas y el público que terminará viendo las consecuencias en pantalla.