El juicio por Tupac Shakur comenzó en Las Vegas casi 30 años después del asesinato del influyente rapero estadounidense. Duane “Keffe D” Davis, señalado por la Fiscalía como el organizador del ataque, es la única persona acusada formalmente en el caso.
Davis, de 63 años, enfrenta un cargo de asesinato con arma mortal con la intención de promover, facilitar o ayudar a una organización criminal. El acusado se declaró inocente en noviembre de 2023 y permanece bajo custodia desde su arresto.
La Fiscalía no sostiene que Davis haya disparado contra Shakur. Sin embargo, argumenta que coordinó el ataque, proporcionó el arma y participó en la persecución del automóvil en el que viajaba el rapero.
Una grabación de 2008 ocupa el centro del caso
Durante la primera jornada, los fiscales presentaron fragmentos de una conversación que Davis mantuvo con investigadores policiales en 2008. En la grabación, el acusado reconoce que viajaba en un vehículo con varios conocidos la noche del ataque.
Davis relató que el grupo encontró a Shakur como pasajero de un BMW y que el rapero se asomó por una de las ventanas. “Tupac se delató. De lo contrario, se habría escapado”, afirmó el acusado en el audio presentado ante el jurado.
La defensa había intentado impedir que esa conversación fuera utilizada durante el juicio por Tupac Shakur. Sus abogados argumentaron que Davis cooperó con las autoridades bajo la promesa de que sus declaraciones no serían usadas para procesarlo. No obstante, una jueza determinó que la grabación era admisible.
Sus memorias serán utilizadas como prueba
Otra pieza importante para la Fiscalía es “Compton Street Legend”, el libro de memorias que Davis publicó en 2019. En el texto, se identificó como uno de los pocos testigos presenciales del asesinato que permanecían con vida.
El acusado también habló públicamente sobre la participación de miembros de la pandilla South Side Compton Crips. Además, concedió entrevistas para promocionar el libro y describió detalles sobre los momentos previos al tiroteo.
Según la Fiscalía, estas declaraciones ayudaron a reactivar una investigación que permaneció sin arrestos durante casi tres décadas. En cambio, la defensa sostiene que las memorias fueron exageradas y parcialmente convertidas en ficción para atraer atención y generar ganancias.
Sus abogados aseguran que las declaraciones del acusado no están respaldadas por pruebas físicas suficientes. El arma utilizada en el ataque nunca fue encontrada y tampoco se ha recuperado el Cadillac blanco desde el que presuntamente se realizaron los disparos.
Un policía relata los últimos momentos de Tupac
Garry Dale, un antiguo agente de la Policía de Las Vegas, fue el primer testigo presentado por la Fiscalía. Dale acompañó a Shakur en la ambulancia después del ataque ocurrido la noche del 7 de septiembre de 1996.
Durante su testimonio, el expolicía explicó que preguntó al rapero si sabía quién le había disparado. Según Dale, Shakur respondió que no lo sabía, pero agregó: “Nosotros nos encargaremos de eso”.
El ataque ocurrió después de una pelea de Mike Tyson celebrada en el MGM Grand de Las Vegas. Horas antes del tiroteo, Shakur y varias personas de su entorno participaron en una agresión contra Orlando “Baby Lane” Anderson, sobrino de Davis.
La Fiscalía sostiene que ese enfrentamiento motivó un ataque de represalia. Davis viajaba presuntamente en el Cadillac junto con Anderson y otros dos hombres cuando alcanzaron el BMW conducido por Marion “Suge” Knight.
Un asesinato que marcó la historia del rap
Shakur recibió varios disparos mientras el automóvil estaba detenido cerca del Strip de Las Vegas. Knight, fundador del sello Death Row Records, también resultó herido, aunque sobrevivió.
El autor de canciones como “California Love” murió el 13 de septiembre de 1996, seis días después del ataque. Tenía 25 años y era una de las figuras más importantes del hip hop estadounidense.
Knight figura en la lista de posibles testigos del juicio por Tupac Shakur. Sin embargo, el productor musical, quien actualmente cumple una condena por homicidio voluntario, adelantó que no tiene intención de declarar.
El proceso podría extenderse entre cuatro y cinco semanas. Aunque el jurado deberá decidir si Davis participó en la organización del asesinato, el juicio no necesariamente establecerá quién disparó contra el rapero.










