Santiago Cruz presenta el álbum “Fragmentos”, su undécimo trabajo de estudio, desde una etapa en la que asegura sentirse más cómodo con quien es. El cantautor colombiano explicó a EFE que ahora compone por el placer de contar una historia, sin permitir que las expectativas externas dominen su proceso creativo.
A sus 50 años, Cruz reconoce que todavía desea vivir de la música y conectar con quienes escuchan sus canciones. Sin embargo, aprendió a separar la creación de todo lo que ocurre después del lanzamiento.
“Es muy liberador pensar que el mundo se acaba cuando terminas la canción”, comentó el artista durante la entrevista. A partir de ese momento, admite, aparecen factores que ya no están bajo su control.
La ausencia de su padre atraviesa el disco
El álbum “Fragmentos” explora la fragilidad y la conciencia del paso del tiempo desde las experiencias personales de Cruz. Una de las reflexiones centrales surgió al acercarse a la edad que tenía su padre cuando murió.
Su padre falleció en diciembre de 2002, a los 51 años. Cuando el cantante cumplió 48, comenzó a sentir que avanzaba hacia ese mismo punto de referencia. La sensación se convirtió en una especie de cuenta regresiva que terminó influyendo en las canciones escritas durante los últimos dos años.
La muerte reciente de otras personas cercanas también lo llevó a pensar en la vulnerabilidad. Para Cruz, reconocerla no representa una debilidad. Al contrario, considera que puede convertirse en una forma de fortaleza cuando se acepta sin resistencia.
Un homenaje a Fito Páez
Entre las canciones del disco aparece una versión de “Tumbas de la gloria”, de Fito Páez. La elección tiene una relación directa con el comienzo de la carrera profesional del colombiano.
En 1999, Cruz abrió un concierto de Páez en Bogotá. Aquella experiencia lo impulsó a abandonar su trabajo de oficina para dedicarse por completo a la música. Aunque el argentino posiblemente nunca supo el impacto que tuvo aquel encuentro, Cruz lo considera decisivo en su historia.
“Tumbas de la gloria” también encaja con los temas que recorren el álbum “Fragmentos”. La canción habla desde un lugar que conecta con la pérdida y la memoria, dos asuntos presentes en buena parte del proyecto.
Su primera canción en inglés
El disco incluye “The Lucky Ones”, la primera canción en inglés grabada por Santiago Cruz. El tema nació junto al músico sudafricano Roan Ash durante un campamento de composición organizado por Warner Chappell Music en Nashville.
La colaboración surgió de forma natural y Cruz decidió conservar el idioma en el que fue escrita. Después invitó a Ash a participar en la grabación final.
También aparecen colaboraciones con el uruguayo Cardellino y el español El Kanka. Este último acompaña a Cruz en “Pasará”, una canción construida sobre elementos de la música regional mexicana, pero escrita desde la sensibilidad de dos cantautores.
Cruz explicó que prefirió invitar a un artista ajeno al género para evitar una elección predecible. El resultado forma parte de un disco en el que el colombiano observa su propia historia sin esconder la incertidumbre que acompaña al paso del tiempo.