Senegal llegó al último partido del grupo I sin margen de error y respondió con autoridad. La selección africana goleó 5-0 a Irak en el Toronto Stadium y mantiene viva su esperanza de avanzar a los dieciseisavos de final del Mundial 2026 como uno de los mejores terceros.
El equipo de Pape Thiaw necesitaba ganar después de caer ante Francia y Noruega en sus dos primeras presentaciones. Lo hizo con una actuación dominante, marcada por una expulsión temprana de Irak, el control absoluto del balón y una segunda parte demoledora.
Antes del inicio se guardó un minuto de silencio por las víctimas del terremoto de Venezuela, en una jornada mundialista cargada también de emoción fuera del terreno de juego.
Un gol temprano y una roja que cambió todo
Senegal inclinó el partido desde el arranque. A los cuatro minutos, Habib Diarra abrió el marcador tras un balón aéreo que nació en un tiro de esquina. El tanto le dio tranquilidad a un equipo obligado a ganar y dejó a Irak en una posición muy complicada.
Poco después, Rebin Sulaka sujetó a Sadio Mané cuando el delantero escapaba cerca del área. El árbitro Anthony Taylor mostró inicialmente tarjeta amarilla, pero el VAR corrigió la decisión y el defensor iraquí fue expulsado con roja directa.
Con un hombre más, Senegal tomó el control definitivo. Idrissa Gana Gueye ordenó desde el mediocampo, Lamine Camara aceleró el juego e Ismail Jakobs generó peligro por la izquierda. Irak intentó resistir con salidas largas hacia Ali Jasim y Ali Al-Hamadi, pero casi nunca logró instalarse en campo rival.
La segunda parte desata la goleada
El dominio senegalés se convirtió en castigo después del descanso. A los 56 minutos, Ismaïla Sarr aprovechó un error de la defensa iraquí y marcó el 2-0 a puerta vacía. Ese gol terminó de quebrar la resistencia de Irak.
Luego llegó el momento de Pape Gueye. El mediocampista ingresó por Habib Diarra y apenas necesitó unos segundos para marcar el tercero con un zurdazo a la escuadra. A los 70 minutos volvió a aparecer, esta vez con otro remate fuerte y colocado desde el borde del área para el 4-0.
Sadio Mané estuvo cerca de sumarse a la fiesta, pero su disparo se estrelló en la escuadra. Nicolas Jackson también buscó su gol, aunque el guardameta iraquí logró evitarlo.
El quinto llegó a los 83 minutos, cuando Iliman Ndiaye selló la goleada con un golpeo seco a la escuadra derecha.
Una marca histórica para África
La victoria tuvo un peso especial. Con el 5-0, Senegal se convirtió en la primera selección africana en marcar cinco goles o más en un partido de una Copa del Mundo, según el reporte del encuentro.
El resultado también reparó parte del daño de un inicio difícil. La selección senegalesa había mostrado momentos competitivos ante Francia y Noruega, pero se quedó sin puntos en ambos partidos. Contra Irak, por fin encontró contundencia, equilibrio y una diferencia de goles que puede ser clave.
Irak, en cambio, cerró su participación sin puntos. El equipo llegó al Mundial como uno de los últimos clasificados y volvió a despedirse sin haber puntuado en la competición.
Ahora depende de otros resultados
Con tres puntos, Senegal todavía no tiene asegurado el pase. Su clasificación dependerá de los resultados de otros grupos y de la tabla de mejores terceros.
El nuevo formato del Mundial permite que los dos primeros de cada grupo avancen de forma directa, junto con los ocho mejores terceros. Esa regla mantiene con vida a Senegal, aunque la goleada no garantiza por sí sola el boleto.
Lo que sí consiguió fue llegar al cierre con argumentos. Después de dos derrotas dolorosas, Senegal reaccionó con su mejor actuación del torneo, mejoró su diferencia de goles y dejó una imagen fuerte antes de esperar el desenlace de la fase de grupos.
Para los Leones de la Teranga, la noche en Toronto fue exactamente lo que necesitaban: goles, autoridad y una última oportunidad para seguir en el Mundial.









