Estados Unidos completó este martes su undécima noche consecutiva de ataques contra Irán. La nueva operación alcanzó varios objetivos militares, según informó el Comando Central estadounidense.
CENTCOM señaló que sus fuerzas golpearon centros de operaciones, instalaciones de drones y hangares de aeronaves. También atacaron capacidades marítimas y puntos utilizados para la logística militar iraní.
El organismo afirmó que la ofensiva busca reducir la capacidad de Teherán para amenazar la navegación comercial. Sin embargo, las autoridades iraníes no confirmaron de inmediato el alcance de los daños.
CENTCOM asegura que Ormuz permanece abierto
El Comando Central sostuvo que el estrecho de Ormuz continúa abierto al tránsito comercial. Esta ruta es fundamental para el transporte mundial de petróleo y otras mercancías.
Según CENTCOM, Irán atacó más de 30 embarcaciones comerciales durante los últimos tres meses. Esas acciones habrían puesto en peligro a cientos de trabajadores marítimos.
A pesar de la tensión, las fuerzas estadounidenses aseguran haber facilitado el paso de unos 900 buques desde mayo. Esas embarcaciones transportaron cerca de 450 millones de barriles de crudo.
Los ataques contra Irán ocurren mientras Washington busca garantizar el movimiento de barcos por la zona. No obstante, la situación mantiene bajo presión a los mercados energéticos y al transporte internacional.
La guerra ya cuesta 37,500 millones de dólares
Antes de la nueva ofensiva, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, compareció ante el Senado. Allí solicitó 67,100 millones de dólares adicionales para operaciones militares y reposición de armamento.
Durante la audiencia, Hegseth calculó en 37,500 millones de dólares el costo acumulado de la guerra. Además, defendió la necesidad de financiar municiones, drones y otras capacidades militares.
Legisladores de ambos partidos cuestionaron al funcionario sobre los próximos pasos de Washington. Sin embargo, Hegseth evitó ofrecer detalles sobre futuras operaciones en Oriente Medio.
Trump amenaza un complejo nuclear subterráneo
Por su parte, Donald Trump advirtió sobre un posible ataque contra Pickaxe Mountain, también conocida como Montaña Pico. El complejo se encuentra cerca de Natanz y estaría vinculado al programa nuclear iraní.
La instalación fue construida en el interior de una zona montañosa. Por ello, sus estructuras podrían quedar fuera del alcance de algunas armas convencionales.
Autoridades estadounidenses sospechan que Irán pudo trasladar centrifugadoras al complejo. Aun así, Trump reconoció que Washington no cuenta con una confirmación definitiva sobre ese movimiento.
Estados Unidos e Irán retomaron sus acciones militares tras romper el alto el fuego firmado el 18 de junio. El acuerdo debía abrir paso a nuevas conversaciones sobre el programa nuclear de Teherán.
Mientras continúan los ataques contra Irán, el costo económico y los riesgos regionales siguen aumentando. Por ahora, no existen señales claras de un nuevo acuerdo para detener la ofensiva.