El Departamento de Defensa confirmó este martes la muerte de Angel Rampersad, sargento estadounidense de 28 años. El militar había sido reportado como desaparecido tras un ataque iraní en Jordania.
El ataque ocurrió el 17 de julio en la base aérea Muwaffaq Salti. La instalación alberga a fuerzas estadounidenses desplegadas en ese país de Oriente Medio.
Rampersad era residente de Ozone Park, Nueva York, según informaciones verificadas sobre su identidad. Su fallecimiento eleva a 18 las bajas militares estadounidenses desde el comienzo de la guerra con Irán. [Relacionado: cobertura sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán]
El Pentágono actualiza su condición
El Departamento de Defensa informó que Rampersad es considerado muerto en acción. Sin embargo, las autoridades mantienen bajo investigación las circunstancias exactas del incidente.
El sargento había sido incluido inicialmente entre los desaparecidos después del ataque iraní en Jordania. Posteriormente, su condición oficial fue actualizada para indicar que se presume su fallecimiento.
La confirmación convirtió a Rampersad en el tercer militar estadounidense fallecido durante el ataque contra Muwaffaq Salti. Otros dos soldados perdieron la vida en la misma ofensiva.
Además, el ataque incluyó el uso de misiles balísticos y drones contra la instalación. Las autoridades militares continuaron evaluando los daños y las consecuencias de la operación.
Aumentan las bajas estadounidenses
La muerte de Angel Rampersad elevó a 18 el número de militares estadounidenses fallecidos durante el conflicto. El conteo abarca el periodo iniciado el 28 de febrero de 2026.
La guerra entre Estados Unidos e Irán ha intensificado la tensión en Oriente Medio. Asimismo, las acciones militares han afectado instalaciones y fuerzas desplegadas en diferentes puntos de la región.
Muwaffaq Salti es una base estratégica situada en Jordania. Las fuerzas estadounidenses utilizan la instalación como parte de sus operaciones regionales y de defensa aérea.
No obstante, el Pentágono todavía debe completar la investigación sobre el ataque del 17 de julio. El proceso permitirá establecer la secuencia de los hechos y confirmar todos los detalles operativos.
La muerte de Angel Rampersad también tiene una conexión directa con Nueva York, donde residía el sargento. Su caso se suma al creciente costo humano de una guerra que continúa generando bajas militares y mayor inestabilidad regional.