Donald Trump mantuvo en pausa los ataques a Irán durante el fin de semana, después de 13 noches consecutivas de bombardeos. La decisión llegó mientras asesores militares advertían sobre los riesgos de una nueva escalada y el desgaste de municiones defensivas.
La suspensión no constituye un acuerdo definitivo ni descarta nuevas operaciones. Sin embargo, Estados Unidos e Irán redujeron sus acciones militares mientras continúan los contactos diplomáticos para recuperar un entendimiento provisional.
Advertencias dentro de la Casa Blanca
Según reportes de medios estadounidenses, el general Dan Caine expresó preocupación por las reservas de interceptores y otras armas defensivas. Caine preside el Estado Mayor Conjunto y participó en una reunión convocada por Trump el viernes.
El vicepresidente J.D. Vance también habría advertido sobre las consecuencias de ampliar la guerra. Entre los riesgos discutidos figuraron posibles bajas civiles, represalias contra aliados del Golfo y una crisis regional de mayor alcance.
Además, el almirante Brad Cooper, comandante de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, recomendó detener la campaña alrededor del estrecho de Ormuz. Su evaluación indicaba que los bombardeos habían alcanzado los límites de su eficacia inmediata.
Diplomacia sin cerrar la opción militar
La pausa en los ataques a Irán también busca ofrecer espacio a las conversaciones. Funcionarios estadounidenses mantienen contactos indirectos con Teherán mediante países mediadores, especialmente Omán.
Uno de los temas centrales es el estrecho de Ormuz, una ruta esencial para el comercio mundial de petróleo. La reciente violencia redujo el tránsito marítimo y aumentó las preocupaciones sobre el suministro energético.
Trump afirmó el viernes que su Gobierno seguía negociando con Irán. Al mismo tiempo, evitó comprometerse con una suspensión prolongada y mantuvo abierta la posibilidad de ordenar una ofensiva más intensa.
Washington rechaza versiones sobre desabastecimiento
El embajador estadounidense ante la ONU, Mike Waltz, negó que el Ejército carezca de las armas necesarias. Durante entrevistas televisivas, aseguró que las fuerzas estadounidenses pueden ejecutar la campaña con eficacia.
Waltz también afirmó que Trump conserva opciones diplomáticas, económicas y militares. Por su parte, el Pentágono sostuvo que mantiene suficientes capacidades para proteger a sus tropas y defender los intereses del país.
Aun así, los reportes señalan que el consumo de interceptores preocupa dentro del Gobierno. Esas municiones son necesarias para proteger bases, fuerzas desplegadas y aliados ante posibles ataques con misiles.
Tres noches sin nuevos bombardeos
Estados Unidos no ejecutó nuevos ataques durante las noches del viernes, sábado y domingo. Irán también anunció la suspensión de sus operaciones de represalia, lo que redujo temporalmente la tensión regional.
La pausa de los ataques a Irán impulsó una fuerte caída en los precios del petróleo este lunes. No obstante, el conflicto continúa sin resolverse y cualquier fracaso diplomático podría provocar una nueva ronda de enfrentamientos.