El calentamiento provocado por la actividad humana ha multiplicado por cinco la probabilidad de que Canadá experimente condiciones meteorológicas extremas favorables a los incendios forestales.
La conclusión aparece en un estudio internacional divulgado este jueves por World Weather Attribution. La investigación fue realizada por científicos de instituciones canadienses y europeas.
El análisis no atribuye cada incendio directamente al cambio climático. Sin embargo, concluye que el aumento de las temperaturas crea condiciones que facilitan la propagación de las llamas y dificultan su control.
Ontario enfrenta semanas de mayor peligro
Los investigadores analizaron una semana con condiciones extremas registrada este verano en Ontario.
Según el estudio, un episodio similar es ahora casi dos veces más probable que en un mundo 1,4 grados más frío y sin el calentamiento causado por las actividades humanas.
Los científicos también estudiaron periodos de 30 días marcados por calor, sequedad y otros factores relacionados con el riesgo de incendios.
Esos periodos son aproximadamente dos veces más probables tanto en Ontario como en los Territorios del Noroeste.
La temporada empeoró rápidamente en julio
Canadá comenzó la temporada de 2026 con una actividad de incendios inferior al promedio.
Sin embargo, el calor, la falta de humedad y las tormentas eléctricas provocaron una rápida escalada durante julio.
Hasta el 3 de agosto se habían registrado más de 4.000 incendios forestales. Las llamas habían quemado aproximadamente 3,8 millones de hectáreas.
La cifra supera el promedio anual de 2,7 millones de hectáreas registrado entre 1994 y 2023.
Alrededor del 94 % de la superficie afectada ardió en cinco semanas, entre finales de junio y julio.
Solo entre el 13 y el 17 de julio, los incendios consumieron alrededor de 604.000 hectáreas en Ontario.
El humo afectó actividades del Mundial
El humo procedente de los incendios canadienses deterioró la calidad del aire en varias ciudades de Norteamérica.
Toronto canceló algunas celebraciones públicas relacionadas con el Mundial de fútbol. Además, el humo afectó los entrenamientos previos a la final celebrada en Nueva Jersey el 19 de julio.
La contaminación no obligó a cancelar ni aplazar partidos del torneo.
El episodio mostró que las consecuencias de los incendios pueden extenderse cientos o incluso miles de kilómetros más allá de las zonas quemadas.
Los científicos reconocen límites en el estudio
Los investigadores no pudieron establecer una relación clara entre el cambio climático y la sequía acumulada durante los 24 meses anteriores.
No obstante, señalaron que las temperaturas más elevadas favorecen una rápida expansión de las llamas cuando existen vegetación seca y otros factores de riesgo.
Canadá sufrió en 2023 su peor temporada de incendios registrada. Las estimaciones sitúan la superficie quemada entre 14,6 y 18,5 millones de hectáreas.
En 2024 ardieron otros 5,3 millones de hectáreas, casi el doble del promedio de los 25 años anteriores.
WWA pide fortalecer la respuesta
World Weather Attribution advirtió que las temporadas extremas continuarán afectando a Canadá.
La organización recomendó reforzar los sistemas de alerta y mejorar la coordinación entre las distintas jurisdicciones.
También pidió aumentar la capacidad para movilizar bomberos, aeronaves y otros recursos durante las emergencias.
Las comunidades indígenas se encuentran sobrerrepresentadas entre las poblaciones evacuadas. Los bomberos forestales también enfrentan consecuencias físicas y psicológicas ante incendios cada vez más extensos e intensos.