Marcus Cooper ya posee tres medallas olímpicas, pero todavía no contempla el final de su carrera. El piragüista español cree que puede competir en Los Ángeles 2028 y Brisbane 2032, e incluso llegar a unos sextos Juegos Olímpicos en 2036 si mantiene su condición física.
El deportista cumplirá 32 años el próximo 3 de octubre. Su trayectoria incluye el oro en Río 2016, la plata en Tokio 2020 y el bronce en París 2024, donde también fue uno de los abanderados de España.
“Por edad, me quedarían al menos dos Juegos Olímpicos más o, incluso, si me cuido mucho, uno más”, explicó Cooper en una entrevista con EFE. Su permanencia dependerá de la capacidad para mantenerse sano y encontrar nuevos desafíos.
Un nuevo K4 con la mirada puesta en Los Ángeles
Cooper competirá esta semana en los Mundiales de Poznan, Polonia, en la modalidad K4 500. Compartirá la embarcación con Carlos Arévalo, Rodrigo Germade y Adrián del Río.
Arévalo, Germade y Cooper ya formaron parte del equipo en Tokio y París. Del Río ocupa ahora el lugar de Saúl Craviotto, quien todavía no ha confirmado si continuará compitiendo o anunciará su retirada.
El nuevo cuarteto ganó la medalla de plata en los Europeos de Portugal celebrados en junio. Ese resultado permitió sumar puntos para el proceso de clasificación hacia Los Ángeles 2028.
“Es un cuarteto seminuevo”, explicó Cooper. El español considera que Del Río está respondiendo bien a la presión de sustituir al deportista olímpico más laureado del país.
El posible regreso de Saúl Craviotto
Marcus Cooper no descarta que Craviotto vuelva al K4 con la intención de disputar los Juegos de 2028. El veterano piragüista suele desconectarse de la competición durante los años posteriores a una cita olímpica.
“Saúl es un portento físico. No me extrañaría nada”, afirmó Cooper sobre una eventual reincorporación.
Mientras Craviotto toma una decisión, Arévalo, Germade y Cooper ayudan a Del Río a adaptarse. El objetivo es construir un equipo capaz de competir por medallas durante el nuevo ciclo olímpico.
Cooper aseguró que el cuarteto tiene “presente y futuro”. Sin embargo, sabe que su desempeño en los Mundiales será importante para avanzar en la clasificación olímpica.
La motivación será su mayor reto
El español reconoce que su principal dificultad no es establecer una fecha de retirada. Su preocupación es encontrar metas que le permitan mantener la motivación después de tantos años en la élite.
En Río 2016 conquistó el oro en K1 1000. Después cambió a la prueba de K4 500, donde tuvo que adaptar su rendimiento individual a las necesidades de una embarcación colectiva.
En Tokio consiguió la plata y en París sumó el bronce. Durante los Juegos de 2024 también participó en K2 y terminó en la cuarta posición.
“Puede parecer que he ido empeorando, pero para mí han sido cada vez más difíciles los retos que me ponía”, señaló. De cara a Los Ángeles, todavía busca una manera de volver a superarse.
El deporte y su proyecto empresarial
Cooper también dedica parte de su tiempo a Plan Cooper, una plataforma centrada en la salud mental, la nutrición y el ejercicio físico.
El piragüista considera que esas áreas han sido importantes en sus resultados deportivos. Ahora quiere compartir su experiencia y motivar a otros atletas a desarrollar intereses profesionales fuera de la competición.
“No hago absolutamente otra cosa en mi día a día que entrenar y gestionar Plan Cooper”, contó a EFE. Aunque el proyecto le exige mucho tiempo, asegura que también le ofrece una nueva fuente de ilusión.
Su desafío inmediato será el Mundial de Poznan, que se disputará del 26 al 30 de agosto. Allí, el nuevo K4 español buscará puntos importantes para acercarse a Los Ángeles 2028.