Dos antiguos guardias de un polémico centro de detención para migrantes en Florida enfrentan cargos por presuntamente agredir a un hombre cubano recluido en las instalaciones, informaron este sábado medios locales.
El centro, clausurado en junio, era conocido popularmente como “Alcatraz de los Caimanes”. Estaba ubicado en una zona pantanosa de los Everglades, hábitat de caimanes y pitones.
Los acusados, Stephen Trejos y Andre Seenaraine, se declararon no culpables de cargos individuales de agresión física. Se trata de un delito menor de primer grado en Florida.
Las acusaciones se relacionan con un incidente ocurrido el pasado 25 de enero contra Rigoberto Rodríguez Arce, de 42 años.
Un testigo relata la presunta agresión
Rodríguez fue detenido por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 9 de diciembre.
Después del presunto ataque, fue trasladado a Camp East Montana, un centro de detención migratoria situado cerca de El Paso, Texas.
Frank Rivera, otro migrante recluido en el centro y testigo del incidente, habló sobre lo ocurrido con la cadena local WINK News.
Según Rivera, decenas de detenidos comenzaron a golpear sus esposas contra bancos metálicos para protestar porque llevaban horas sin recibir comida ni agua.
El testigo aseguró que Trejos levantó a Rodríguez, lo arrojó al suelo y comenzó a golpearlo. Posteriormente, Seenaraine presuntamente le propinó un puñetazo en el rostro en otra zona de las instalaciones.
El migrante llegó ensangrentado a otro centro
Yaritssa Plasencia, abogada de Rodríguez, declaró al mismo medio que su cliente llegó a Camp East Montana con el uniforme manchado de sangre.
Además, tenía una mano vendada y un ojo amoratado.
La defensa de Trejos ofreció una versión diferente de los hechos. En una petición para desestimar el caso, sostuvo que una grabación de seguridad muestra al guardia empleando una maniobra de control.
Según la defensa, Rodríguez presuntamente había escupido al guardia antes de que este utilizara la maniobra.
Los antiguos guardias quedaron en libertad bajo fianza
El Departamento de Aplicación de la Ley de Florida investigó el incidente. Posteriormente, una jueza del condado de Collier autorizó las órdenes de arresto el 24 de junio.
Ambos acusados quedaron en libertad después de pagar una fianza de 1.000 dólares. Los procesos judiciales en su contra permanecen abiertos.
Organizaciones como Human Rights Watch y la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles han documentado denuncias de golpizas, negligencia médica y condiciones insalubres en centros de detención migratoria durante el segundo mandato de Donald Trump.
Sin embargo, el Departamento de Seguridad Nacional rechaza esas acusaciones y asegura que las personas detenidas reciben atención adecuada.










