Cuando las luces se apagaron en el parque Simón Bolívar, la voz de Ricky Martin en Bogotá capturó la atención del público. Miles de personas llegaron hasta la capital colombiana para “celebrar la vida” y despedir la quinta edición del Festival Cordillera.
El artista puertorriqueño abrió el concierto al ritmo de ‘Pégate’. Acompañado por un cuerpo de baile, recorrió el escenario Cordillera, el mayor de los cuatro espacios del festival, mientras el público lo recibía entre aplausos y gritos.
Después interpretó ‘María’, ‘Adrenalina’ y ‘Vuelve’, clásicos con los que ha conectado con varias generaciones desde su salto a la fama durante la década de 1990.
“Buenas noches, Bogotá, ¿cómo estás? Vengo a enamorarme, a pasarla bien. Yo vengo a dejar mi alma en este escenario. Ustedes son mi combustible, Colombia. Siempre han estado ahí”, expresó el ganador del Grammy.
“Vamos a celebrar la vida y a recordar viejos tiempos. Esta noche se la dedicamos al amor. Aquí tienen mi alma”, continuó el artista, quien prometió un espectáculo conectado con distintas emociones.
Ricky Martin en Bogotá presenta su legado musical
Martin estrenó este jueves el EP ‘ReVivo’, un proyecto que celebra su trayectoria mediante una selección de canciones que han marcado diferentes etapas de su carrera.
Durante su presentación, el cantante agradeció el apoyo que “siempre” ha recibido del público colombiano.
La música iberoamericana protagoniza el festival
El Festival Cordillera rindió este domingo un homenaje a la música iberoamericana con bandas latinoamericanas y españolas que celebraron el idioma que comparten.
Draco Rosa, quien recibió en junio de este año la ciudadanía colombiana, abrió el escenario Cordillera con un espectáculo de rock y elementos psicodélicos.
Vestido de negro y con una capa roja sobre la cabeza, el cantante interpretó éxitos como ‘Vagabundo’ y ‘Amantes hasta el fin’. También agradeció al público colombiano por la cercanía con la que lo recibe en sus conciertos.
La banda argentina Tan Biónica puso “de rodillas” al público del escenario Aconcagua. Los asistentes se inclinaron antes de recibir con saltos y gritos al vocalista Chano.
Después corearon algunos de sus mayores éxitos, entre ellos ‘La ciudad mágica’, ‘Loca’ y ‘La melodía de Dios’.
Otro argentino que llegó al parque Simón Bolívar fue Dante Spinetta, exintegrante de Illya Kuryaki and the Valderramas. El músico presentó su proyecto solista en el escenario Cotopaxi y puso a rapear al público.
España recuerda el legado de Pau Donés
España estuvo representada por Jarabe de Palo y Mägo de Oz. Ambas agrupaciones repasaron los éxitos con los que atravesaron el Atlántico y conquistaron al público latinoamericano.
“Pau vive para siempre. En sus corazones y en los nuestros. Para siempre su legado”, dijo el cantante puertorriqueño Pedro Capó.
Capó participó como invitado en el homenaje a Pau Donés, fallecido líder de Jarabe de Palo.
Por su parte, Mägo de Oz llenó el escenario Aconcagua con las melodías de violín y gaita que caracterizan su propuesta de heavy metal y música celta.
Su clásico ‘Fiesta pagana’ cerró una presentación que incluyó canciones de protesta como ‘La costa del silencio’. La banda también reivindicó la “libertad de elegir” para la comunidad LGBTI.
Los mexicanos Caifanes y los venezolanos Los Amigos Invisibles completaron el cartel de la segunda y última jornada del Festival Cordillera.










