Agosto comenzó con una nueva cadena de apagones en Cuba que dejó a casi todo el país sin electricidad durante tres jornadas. El servicio se recuperaba paulatinamente este martes.
La compañía estatal Unión Eléctrica informó que el Sistema Eléctrico Nacional ya estaba conectado desde Pinar del Río hasta Holguín. Los técnicos continuaban trabajando para incorporar a Santiago de Cuba, Guantánamo y Granma.
La recuperación parcial no ha eliminado los problemas cotidianos provocados por la interrupción. Miles de familias permanecen con dificultades para conservar alimentos, cocinar o recibir agua.
Los apagones en Cuba afectan la vida diaria
Yaremis Pérez, residente de Marianao y madre de dos niños pequeños, relató que tuvo que dormir con ellos en el pasillo de su vivienda.
“Yo la pasé mal”, declaró. La mujer aseguró que su familia también permanecía “sin luz, sin agua y sin gas” para cocinar.
La crisis también afecta el acceso al dinero. Los apagones interrumpen los pagos digitales y dificultan las operaciones de los bancos estatales.
Rafael González, de 66 años, contó que llevaba varios días intentando retirar efectivo. Según explicó, los problemas de conexión y la escasez de billetes limitaban las operaciones.
El Banco Central de Cuba eliminó en julio el límite de 5.000 pesos por operación en efectivo. Sin embargo, largas filas continúan formándose frente a los bancos, especialmente entre personas mayores.
Una crisis eléctrica cada vez más grave
Cuba atraviesa una profunda crisis energética desde mediados de 2024. El sistema tiene una capacidad de generación insuficiente y depende de centrales antiguas que sufren averías frecuentes.
Además, el país necesita importar aproximadamente la mitad de los combustibles que consume. Las restricciones estadounidenses sobre los suministros petroleros han aumentado las dificultades para adquirir crudo y derivados.
La combinación de falta de combustible y problemas en las plantas eléctricas ha extendido los cortes. En La Habana, los apagones pueden superar las veinte horas diarias.
Fuera de la capital, algunas provincias han soportado interrupciones continuas de hasta cuarenta horas. El calor del verano, con temperaturas superiores a 32 grados, empeora la situación.
“Horrible, horrible. Toda esta semana me ha ido horrible con los apagones”, declaró Óscar Luis, un habanero de 57 años.
Siete apagones generales durante 2026
Cuba ha sufrido doce apagones generales en menos de dos años. Siete de esos colapsos ocurrieron durante 2026, una frecuencia que aumenta el malestar social.
Aunque la UNE avanza en la reconexión del sistema, todavía no existe una solución inmediata para la falta de generación. La población continúa enfrentando cortes prolongados y dificultades para cubrir necesidades básicas.
Los apagones en Cuba han dejado de ser una situación excepcional. Para millones de residentes, ahora forman parte de una crisis diaria sin una fecha clara de solución.