Home/Salud/Parrillada de Labor Day: cómo evitar que la comida arruine la celebración

Parrillada de Labor Day: cómo evitar que la comida arruine la celebración

Facebook
Twitter
Pinterest
© Picturethisimages | Dreamstime.com

Una parrillada de Labor Day reúne a familias y amigos alrededor de hamburguesas, pollo, ensaladas y otros platos preparados al aire libre. Sin embargo, el calor y la manipulación de carnes crudas pueden facilitar la contaminación si los alimentos no se cocinan o refrigeran correctamente.

La seguridad comienza antes de encender la parrilla. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan seguir cuatro pasos básicos: limpiar, separar, cocinar y enfriar. Además, las manos deben lavarse con agua y jabón durante al menos 20 segundos antes, durante y después de preparar alimentos.

Mantener separados los alimentos crudos

La carne, el pollo y los mariscos crudos pueden contener microorganismos que se transfieren a otros alimentos. Por eso, deben mantenerse separados de ensaladas, panes, frutas y platos que ya están listos para servir.

También se deben usar platos, tablas y utensilios diferentes para los productos crudos y cocidos. Nunca coloque una hamburguesa o una pieza de pollo cocida en el mismo recipiente que sostuvo la carne antes de cocinarla, a menos que haya sido lavado correctamente.

El color no confirma que la carne esté lista

Las marcas de la parrilla o un exterior dorado pueden hacer que la carne parezca cocida, aunque el centro todavía no haya alcanzado una temperatura segura. En cambio, un termómetro de cocina permite verificar el punto correcto sin depender de la apariencia.

Las hamburguesas y otras carnes molidas deben alcanzar 160 °F, equivalentes a 71 °C. El pollo, incluyendo las piezas y la carne molida, debe llegar a 165 °F o 74 °C. Los cortes enteros de res y cerdo necesitan alcanzar 145 °F o 63 °C y reposar durante tres minutos. El pescado también debe llegar a 145 °F.

Cuidado con el tiempo fuera del refrigerador

Las ensaladas con mayonesa, los quesos, las carnes y otros alimentos perecederos no deben permanecer durante horas sobre la mesa. La regla general es refrigerarlos dentro de las dos horas posteriores a su preparación.

Sin embargo, cuando la temperatura exterior supera los 90 °F, unos 32 °C, ese límite se reduce a una hora. Los alimentos fríos deben conservarse a 40 °F o 4 °C, o menos, utilizando una nevera portátil con suficiente hielo o paquetes congelados.

Servir porciones pequeñas puede ayudar

En lugar de colocar toda la comida sobre la mesa, conviene sacar cantidades pequeñas y reponerlas cuando sea necesario. De esta manera, el resto permanece frío o caliente hasta el momento de servir.

Asimismo, los alimentos calientes deben mantenerse a una temperatura adecuada y protegidos de insectos, polvo y contacto constante. Una parrillada segura no exige una preparación complicada, pero sí atención al tiempo, la temperatura y la limpieza.

Finalmente, si un alimento lleva demasiado tiempo expuesto al calor, no es buena idea probarlo para decidir si todavía sirve. Las bacterias peligrosas no siempre cambian el olor, el sabor o la apariencia de la comida.

El Especialito

El Especialito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *