Nueva York estudiará la instalación de una red de energía térmica en dos estaciones centenarias del metro. El sistema buscará reducir las elevadas temperaturas en las plataformas y reutilizar el calor para climatizar edificios municipales cercanos durante el invierno.
La gobernadora Kathy Hochul presentó el proyecto junto al alcalde Zohran Mamdani y representantes de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA). El estudio se realizará en las estaciones Brooklyn Bridge-City Hall y Chambers Street, ubicadas cerca del Ayuntamiento y conectadas entre sí.
Según Hochul, serían las primeras estaciones de transporte público en Estados Unidos en utilizar una red de este tipo. El contrato para realizar el estudio de viabilidad será adjudicado durante el otoño.
Una de las estaciones más calurosas del metro
Brooklyn Bridge-City Hall es una de las estaciones con temperaturas más elevadas de la red. Durante el verano de 2025 registró un promedio cercano a los 96 grados Fahrenheit, equivalentes a unos 35 grados Celsius.
La estación recibe a pasajeros de tres líneas importantes y mantiene un movimiento constante durante gran parte del día. La combinación de trenes, equipos eléctricos, ventilación limitada y calor exterior eleva la temperatura en sus plataformas.
“Durante años, los neoyorquinos han sufrido el sofocante calor del verano”, afirmó Hochul. La gobernadora aseguró que el proyecto permitirá explorar soluciones para mejorar la experiencia de los usuarios.
El estudio también evaluará si reducir la temperatura ayuda a limitar problemas técnicos asociados con el calor. Estos inconvenientes pueden afectar equipos y provocar retrasos en el servicio.
Cómo funcionaría la red térmica
La propuesta busca capturar parte del calor acumulado dentro de las estaciones. Esa energía podría trasladarse mediante una red subterránea hasta edificios municipales cercanos.
Durante el verano, el proceso ayudaría a enfriar las plataformas. En invierno, el calor almacenado o recuperado podría utilizarse para climatizar propiedades públicas.
La tecnología permitiría aprovechar una fuente de energía que actualmente se desperdicia. Además, podría reducir el consumo energético de los edificios conectados al sistema.
Mamdani recordó que algunas estaciones pueden registrar temperaturas hasta 20 grados superiores a las del exterior. Para los pasajeros, bajar desde una calle calurosa hacia una plataforma todavía más caliente se ha convertido en una experiencia habitual.
El diseño podría comenzar en 2027
El presidente de la MTA, Janno Lieber, reconoció que reducir el calor dentro del metro representa un desafío complejo. Sin embargo, destacó que el sistema podría mejorar la comodidad de los pasajeros y reducir los costos de energía.
Una vez terminado el estudio y confirmada la viabilidad del proyecto, la fase de diseño comenzaría a principios de 2027. Las autoridades todavía no han anunciado cuánto costaría la instalación ni cuándo podría entrar en funcionamiento.
La iniciativa forma parte de los planes de Nueva York para preparar su infraestructura ante el calor extremo. La ciudad también está acelerando la electrificación de su flota de vehículos para reducir las emisiones.
El resultado del estudio determinará si la red térmica puede extenderse a otras estaciones. Por ahora, Brooklyn Bridge-City Hall y Chambers Street servirán como las primeras pruebas de una tecnología nunca utilizada de esta manera en el transporte público estadounidense.