El apoyo del Gobierno a Pemex podría mantenerse durante varios años. Moody’s Ratings estima que la petrolera necesitará al menos $10.000 millones anuales durante los próximos tres a cinco años.
Roxana Muñoz, vicepresidenta sénior de Ratings de Moody’s, explicó que esa cifra representa un nivel mínimo. Pemex también enfrenta déficits operativos que podrían elevar sus necesidades financieras.
El apoyo del Gobierno a Pemex podría prolongarse
Durante el encuentro “Inside LatAm: México 2026”, Muñoz señaló que los vencimientos de deuda marcan el piso del respaldo esperado.
Para 2027, Moody’s calcula vencimientos cercanos a $4.800 millones. En 2028, la cifra subiría a unos $9.000 millones.
Además, la calificadora considera que el apoyo podría extenderse más allá de cinco años si la operación de Pemex no mejora.
La deuda sigue siendo elevada
Moody’s estima que la deuda ajustada de Pemex rondaba los $97.000 millones al cierre de junio.
La petrolera también arrastra otros compromisos importantes. Entre ellos figuran pasivos por pensiones y deudas con proveedores.
Si Pemex utiliza los apoyos para cubrir vencimientos sin contratar nueva deuda importante, el endeudamiento podría bajar hacia 2030.
Muñoz calculó que la deuda podría reducirse hasta aproximadamente $57.000 millones. Sin embargo, seguiría siendo un nivel considerable.
El respaldo también presiona las cuentas públicas
Renzo Merino, vicepresidente de Riesgo Soberano de Moody’s Ratings, advirtió sobre otro efecto.
Cuando Pemex reduce su deuda mediante transferencias federales, baja la presión sobre la empresa. Sin embargo, aumenta la carga sobre las finanzas del Gobierno mexicano.
Por eso, Moody’s considera importante no solo reducir la deuda. También importa cómo se consigue esa reducción.
Pemex también enfrenta problemas operativos
La situación de Pemex no depende únicamente de sus obligaciones financieras.
Moody’s calcula que los déficits operativos podrían seguir requiriendo miles de millones de dólares cada año. La refinación, en particular, continúa generando fuertes pérdidas.
Además, la producción enfrenta presión por la caída de varios campos maduros.
La petrolera ha logrado cierta estabilidad en los últimos años. Sin embargo, sus retos en reservas y producción siguen limitando su capacidad para generar efectivo.
La autosuficiencia sigue siendo el objetivo
Para Moody’s, la autosuficiencia de Pemex no consiste solamente en volver a emitir deuda en los mercados.
La empresa tendría que generar suficiente efectivo para cubrir sus gastos y pagar sus obligaciones sin depender del respaldo federal.
Ese sigue siendo uno de sus principales desafíos. De hecho, Moody’s ya había advertido que la ayuda financiera del Gobierno no sería suficiente sin mejoras operativas de fondo.
Mejorar la producción, la refinación y la generación de efectivo será clave para reducir la dependencia del Gobierno.