Las exportaciones de Canadá están entrando en una etapa de transformación ante las crecientes tensiones comerciales con Estados Unidos. Ottawa busca fortalecer el consumo interno y ampliar sus ventas hacia la Unión Europea y otros mercados internacionales.
El cambio responde a las dificultades para negociar con Washington la eliminación de aranceles sectoriales. Canadá también intenta preservar el acceso preferencial establecido por el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, conocido como T-MEC.
Estados Unidos prepara nuevos aranceles
El representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, confirmó que la Administración del presidente Donald Trump quiere reducir la cantidad de productos extranjeros que ingresan al país.
“Queremos proteger la industria estadounidense. Queremos relocalizar la producción”, declaró Greer a los medios. Sus comentarios llegaron a pocos días de la entrada en vigor de nuevos aranceles del 50 % contra productos canadienses.
Los gravámenes, programados para el 19 de agosto, afectarían importaciones valoradas en cerca de 20.000 millones de dólares estadounidenses. Además, alcanzarían productos que cumplen las reglas comerciales del T-MEC.
Greer describió como “constructivas” las conversaciones entre Washington y Ottawa. Sin embargo, dejó claro que la prioridad estadounidense es aplicar la política comercial de Trump y devolver parte de la producción industrial al país.
Canadá reduce su dependencia de Estados Unidos
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha respondido acelerando una estrategia para proteger el acceso al mercado estadounidense sin mantener una dependencia tan elevada.
Tradicionalmente, cerca del 76 % de las exportaciones de Canadá han tenido como destino Estados Unidos. Esa concentración convierte cualquier cambio arancelario en una amenaza directa para fabricantes, productores agrícolas y pequeñas empresas.
Por eso, Ottawa también está tratando de aprovechar mejor su propio mercado. Según Estadísticas Canadá, el comercio anual entre provincias y territorios alcanza aproximadamente 527.000 millones de dólares canadienses. Esa cantidad equivale al 17 % del producto interno bruto del país.
Desde enero, el Gobierno federal ha eliminado barreras que dificultaban el comercio interno y la movilidad laboral. Asimismo, las provincias y los territorios han avanzado en acuerdos de reconocimiento mutuo para facilitar la venta de productos en todo Canadá.
Más apoyo para empresas y productores
El Gobierno canadiense creó una red destinada a conectar especialmente a pequeñas y medianas empresas con clientes y proveedores de otras provincias.
Además, el 10 de agosto puso en marcha un programa de 100 millones de dólares canadienses para fortalecer la industria nacional del acero. La iniciativa reembolsa el 50 % de determinados costos de transporte ferroviario o marítimo entre provincias.
El objetivo es facilitar que los productores canadienses encuentren compradores dentro del país. A la vez, el programa busca proteger empleos y reducir la exposición de las empresas a los aranceles estadounidenses.
Europa gana importancia comercial
La estrategia canadiense también contempla aumentar las ventas a mercados fuera de Estados Unidos. El Gobierno se ha propuesto duplicar esas exportaciones para 2035.
De cumplirse la meta, el país generaría aproximadamente 300.000 millones de dólares canadienses adicionales en ventas internacionales. Ottawa también creó un fondo de 5.000 millones durante siete años para mejorar puertos, carreteras, infraestructura de transporte y corredores comerciales.
Los primeros resultados ya aparecen en las cifras oficiales. Durante 2025, las exportaciones hacia Estados Unidos disminuyeron un 3,7 %. En cambio, las destinadas al resto del mundo aumentaron un 11,1 % y representaron el 32,8 % del total.
La Unión Europea ocupa un lugar central en este proceso. Las exportaciones canadienses de bienes y servicios al bloque crecieron un 16,4 % en 2025. Por otra parte, las ventas de mercancías subieron un 23,5 %, impulsadas por productos como petróleo, aluminio y colza.
El comercio con la Unión Europea alcanza un récord
El intercambio de mercancías entre Canadá y la Unión Europea llegó a un récord de 134.000 millones de dólares canadienses en 2025.
Esta cifra representa un aumento del 77 % frente a 2016, el año anterior a la aplicación provisional del Acuerdo Económico y Comercial Global entre Canadá y la Unión Europea, conocido como CETA.
Aun así, Ottawa no pretende reemplazar por completo el mercado estadounidense. Estados Unidos seguirá siendo su principal socio comercial debido a la proximidad geográfica y a la integración de ambas economías.
La meta es reducir una dependencia que Canadá considera cada vez más riesgosa. Incluso si ambos gobiernos logran evitar los aranceles del 19 de agosto, Washington mantendrá su política para relocalizar la producción. Por lo tanto, las exportaciones de Canadá seguirán buscando nuevas oportunidades dentro del país, en Europa y en otros mercados internacionales.