La Administración de Donald Trump presentó una hoja de ruta para la transición política en Venezuela que contempla renovar el sistema judicial y electoral antes de convocar elecciones presidenciales. Washington espera que los comicios puedan celebrarse en 2027, aunque todavía no existe una fecha oficial.
El plan fue detallado por un alto funcionario del Departamento de Estado y forma parte de las negociaciones que Estados Unidos impulsa desde agosto entre representantes del chavismo y sectores de la oposición venezolana.
La propuesta establece que, una vez completadas las reformas, la presidenta interina Delcy Rodríguez deberá declarar la vacante permanente de la Presidencia. Esta decisión activaría un plazo constitucional de seis meses para organizar nuevas elecciones.
El anuncio llega después del regreso de María Corina Machado a Venezuela, tras casi un año fuera del país.
Primer paso: renovar el Tribunal Supremo de Justicia
La primera fase del plan estadounidense contempla la renovación del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), una institución que Washington considera fundamental para garantizar la credibilidad de las elecciones.
Representantes del oficialismo y de la oposición vinculada a la Asamblea Nacional elegida en 2015 formaron una comisión encargada de proponer a 32 nuevos magistrados.
Los candidatos serían principalmente profesores de Derecho y juristas. Posteriormente, la Asamblea Nacional, presidida por Jorge Rodríguez, hermano de la mandataria interina, deberá aprobar los nombramientos.
Estados Unidos espera que el nuevo tribunal esté funcionando a mediados de diciembre de 2026.
Según el funcionario estadounidense, esta reforma busca impedir que el sistema judicial pueda anular resultados electorales o intervenir en favor de determinados candidatos.
Segundo paso: reformar el Consejo Nacional Electoral
La siguiente etapa consiste en transformar el Consejo Nacional Electoral (CNE), organismo responsable de organizar las votaciones en Venezuela.
Washington propone que el CNE funcione como una institución técnica dedicada exclusivamente a administrar las elecciones y anunciar los resultados.
De esta manera, perdería la facultad de decidir qué partidos pueden participar y cuáles candidatos pueden presentarse.
El Gobierno estadounidense considera que esas atribuciones permitieron excluir a figuras opositoras, como María Corina Machado, durante el proceso electoral de 2024.
Los nuevos integrantes del organismo serían seleccionados mediante un comité de expertos. A diferencia de los magistrados del TSJ, sus nombramientos no necesitarían aprobación parlamentaria.
Las negociaciones sobre ambas instituciones avanzarán de forma paralela, aunque se espera que la renovación del CNE concluya después de la reforma judicial.
Tercer paso: declarar vacante la Presidencia y convocar elecciones
Una vez renovados el TSJ y el CNE, el plan contempla que Delcy Rodríguez declare formalmente la vacante permanente de la Presidencia.
Según la interpretación constitucional presentada por Washington, esa decisión iniciaría un período de seis meses para celebrar elecciones presidenciales.
Los comicios serían los primeros desde julio de 2024, cuando el CNE proclamó vencedor a Nicolás Maduro en medio de denuncias de fraude por parte de la oposición.
Sin embargo, el Departamento de Estado advirtió que las reformas institucionales no serán suficientes por sí solas.
También será necesario garantizar que los partidos puedan desarrollar sus campañas, que los candidatos se desplacen libremente y que los medios de comunicación puedan informar sin restricciones.
Marco Rubio mantiene la presión sobre Delcy Rodríguez
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Washington está evaluando la cooperación del Gobierno interino venezolano a partir de sus acciones.
Según el funcionario, las autoridades encabezadas por Delcy Rodríguez han cumplido hasta ahora los compromisos relacionados con las reformas políticas y económicas.
No obstante, Rubio advirtió que Estados Unidos mantiene herramientas de presión, entre ellas las sanciones económicas y las licencias que autorizan determinadas actividades comerciales.
El secretario también negó que Washington haya ofrecido inmunidad judicial a Rodríguez, a su hermano Jorge o a otros integrantes del Gobierno interino a cambio de facilitar la transición.
Por otra parte, defendió la participación de sectores del chavismo en las negociaciones. Argumentó que las transiciones democráticas pacíficas suelen requerir acuerdos entre las fuerzas políticas que compiten por el poder.
¿Qué papel tendrá María Corina Machado?
El regreso de María Corina Machado añade un nuevo elemento al proceso político venezolano.
La dirigente opositora volvió al país después de salir clandestinamente en diciembre de 2025, cuando viajó a Oslo con motivo de la entrega del Premio Nobel de la Paz.
Aunque ha manifestado su interés en participar en unas elecciones en 2027, todavía no forma parte de las negociaciones encabezadas por el bloque opositor vinculado a Dinorah Figuera.
Rubio aseguró que Washington había comunicado a las autoridades interinas que Machado debía poder regresar sin impedimentos.
También explicó que las diferencias de la opositora con el acuerdo petrolero promovido por Estados Unidos no deberían impedir su participación en el diálogo político.
Por ahora, la convocatoria electoral depende de que se concreten las reformas y se declare la vacante presidencial. El Gobierno estadounidense sostiene que ese proceso debe avanzar con rapidez, pero todavía no ha anunciado un calendario definitivo para las votaciones.










