George Lombard Jr. protagonizó el turno más importante de la reciente serie entre los Yankees y los Braves. El joven campocorto conectó un jonrón solitario en la séptima entrada que terminó siendo la diferencia en la victoria de Nueva York.
El batazo llegó cuando los Yankees protegían una ventaja de 3-2. Aunque el cuerpo de lanzadores había sostenido al equipo, Lombard añadió la carrera de seguridad que resultó necesaria al momento del último out.
Un turno exigente ante Victor Mederos
El derecho Victor Mederos comenzó el enfrentamiento con una recta sinker de 96 millas por hora. Lombard identificó el movimiento hacia adentro y dejó pasar un lanzamiento que terminó fuera de la zona.
El relevista continuó utilizando diferentes tipos de rectas. Mezcló el sinker con un cutter y una recta de cuatro costuras que alcanzó las 97 millas por hora.
Mederos logró colocar una de esas rectas en el borde exterior. Sin embargo, su último cutter quedó elevado sobre el plato y con menos movimiento del esperado.
Lombard mantuvo las manos detrás de la pelota y dirigió el contacto hacia el jardín derecho. La velocidad del lanzamiento aportó suficiente fuerza para que la bola terminara en las gradas.
El jonrón aseguró la victoria
El batazo abrió la parte baja del séptimo episodio y amplió la ventaja de Nueva York. Atlanta consiguió acercarse posteriormente, por lo que la carrera impulsada por el joven campocorto acabó siendo decisiva.
Los Yankees habían anotado anteriormente gracias a Spencer Jones. El jardinero conectó un sencillo productor en la segunda entrada y un triple remolcador en la quinta. Austin Wells completó esa secuencia con un doble que llevó a Jones al plato.
Antes de enfrentar a Mederos, Lombard se había ponchado y había negociado una base por bolas contra Chris Sale. Para conseguir el boleto utilizó con éxito dos revisiones del sistema automatizado de bolas y strikes.
Disciplina más allá del poder
El jonrón llamó la atención, pero la selección de lanzamientos dejó una impresión igualmente positiva. Lombard mostró paciencia ante rectas con movimientos diferentes y evitó perseguir varios pitcheos fuera de la zona.
Esa capacidad resulta especialmente valiosa para un bateador que apenas comienza a enfrentar lanzadores de Grandes Ligas. El campocorto no ha parecido superado durante sus primeros cinco partidos, aunque la muestra todavía es demasiado pequeña para establecer conclusiones definitivas.
La defensa ya era considerada una de sus principales fortalezas. Su alcance y seguridad en el campocorto han quedado visibles desde su llegada al equipo.
Una oportunidad dentro de una ofensiva irregular
Los Yankees han tenido dificultades para producir carreras con regularidad. Por eso, la aparición de un jugador joven capaz de aportar defensa, disciplina y contacto oportuno representa una alternativa interesante.
Lombard todavía deberá ajustarse a los cambios de velocidad y a la manera en que los lanzadores comenzarán a atacarlo. Sin embargo, su reconocimiento de lanzamientos podría ayudarlo durante ese proceso.
El jonrón ante Atlanta ofreció una primera muestra de poder hacia la banda contraria. Además, permitió que el campocorto tuviera una participación directa en una victoria importante para los Yankees durante la carrera por los playoffs.