LaLiga utilizará esta temporada un balón conectado con un sensor interno en todos los partidos de Primera División. Según la organización, el campeonato español será la primera liga doméstica del mundo en implementar esta tecnología.
El sistema fue desarrollado por la empresa Kinexon y funcionará como herramienta de apoyo para el arbitraje. Su puesta en marcha exigirá coordinación entre LaLiga, la Real Federación Española de Fútbol y los clubes.
Cómo funciona el balón conectado
Cada pelota llevará un sensor de 25 gramos con un acelerómetro y un giroscopio. Estos instrumentos podrán medir la velocidad, el movimiento y las fuerzas que actúan sobre el balón.
El dispositivo transmitirá 560 señales por segundo de manera constante. Además, enviará 100 señales por segundo relacionadas directamente con su posición en el terreno de juego.
Doce antenas instaladas en cada estadio recibirán los datos. Habrá tres en cada fondo y tres en cada grada lateral para garantizar la cobertura completa del campo.
Información sincronizada para el VAR
Los datos del balón conectado llegarán a servidores ubicados dentro de los estadios. Allí se combinarán con las imágenes captadas por las cámaras durante el partido.
Esta sincronización permitirá identificar con mayor precisión el momento exacto en que un jugador toca la pelota. La información será enviada a la sala del VAR para apoyar la revisión de jugadas.
Luis Mosquera, especialista de Kinexon, explicó que el sistema utiliza protocolos de tiempo de alta precisión. De esta forma, las imágenes y los datos del balón pueden compararse antes de tomar una decisión arbitral.
Los árbitros recibieron capacitación
Los árbitros de VAR participaron en un programa de formación antes del estreno de la tecnología. El objetivo es que puedan verificar las señales y detectar cualquier problema de sincronización.
Eduardo Prieto, responsable del VAR en el Comité Técnico de Árbitros, señaló que el primer reto será asegurar la recepción permanente de los datos. También deberán interpretar correctamente la información y aplicarla a cada acción del juego.
LaLiga indicó que realizó pruebas con los balones y los equipos instalados en los estadios. Incluso efectuó ensayos sobre posibles interferencias de radiofrecuencia con apoyo policial.
Carga, almacenamiento y custodia
Cada balón conectado necesitará una carga inalámbrica de 90 minutos. Una vez cargado, el sensor tendrá una autonomía aproximada de cinco horas.
Los estadios contarán con armarios especiales equipados con 20 estaciones de carga. Estos espacios también permitirán almacenar las pelotas y comprobar que funcionan correctamente.
El protocolo comenzará cuatro horas antes de cada encuentro. Después del calentamiento, los balones tradicionales serán retirados y se utilizarán 14 pelotas conectadas durante el partido.
Los recogepelotas seguirán trabajando, aunque deberán devolver cada balón a uno de los doce soportes distribuidos alrededor del campo. En el descanso se revisarán nuevamente los dispositivos.
Primera División será el punto de partida
El sistema comenzará a funcionar este viernes en Primera División. LaLiga prevé extenderlo a Segunda División durante la próxima temporada.
Ricardo Resta, director de Football Intelligence de LaLiga, calificó la herramienta como la tecnología más fiable y robusta disponible actualmente. La organización también espera utilizar los datos para ofrecer nuevas estadísticas a los aficionados.
La instalación deberá completarse incluso si algún club cambia temporalmente de estadio. En el caso del Rayo Vallecano, LaLiga aseguró que trabaja con distintos escenarios para garantizar que el balón conectado pueda utilizarse donde se disputen sus partidos.