Panamá y Croacia llegan sin margen de error
Panamá y Croacia se enfrentarán este martes en el Toronto Stadium en un partido que ya tiene aroma de final anticipada. Ambos equipos perdieron en su debut en el Mundial 2026 y llegan a la segunda jornada del grupo L con una obligación clara: sumar para seguir con vida.
La selección de Panamá cayó 1-0 ante Ghana en su primer partido. Croacia, por su parte, fue derrotada 4-2 por Inglaterra, un resultado que encendió las alarmas en un equipo acostumbrado a competir en etapas decisivas. Los croatas fueron subcampeones del mundo en 2018 y terceros en 2022, por lo que una segunda derrota dejaría al equipo en una situación muy delicada.
FIFA confirmó que el encuentro se disputará este martes 23 de junio en Toronto, dentro de una jornada clave para el grupo L.
Panamá busca su primera victoria mundialista
Para Panamá, el partido representa otra oportunidad de perseguir la primera victoria mundialista de su historia. El equipo dirigido por Thomas Christiansen dejó sensaciones mixtas ante Ghana: compitió, sostuvo su plan durante largos tramos y mostró orden, pero pagó caro la falta de contundencia.
El mensaje del vestuario ha sido pasar página sin abandonar la identidad. Luis Mejía aseguró que el grupo ya hizo “el duelo” de la derrota y que la ambición sigue siendo clasificarse. Su lectura fue directa: si no se puede ganar, tampoco se puede perder.
Esa frase resume el tono del partido. Panamá necesita puntos, pero también debe evitar un escenario que prácticamente la deje sin opciones antes de cerrar la fase de grupos.
Alberto Quintero, uno de los veteranos del plantel, insistió en la necesidad de mantener la concentración durante todo el encuentro. Para el equipo centroamericano, competir sin complejos será tan importante como protegerse de los errores que suelen decidir este tipo de partidos.
Carrasquilla abre una puerta al optimismo
La posible presencia de Adalberto Carrasquilla en mejores condiciones es una de las noticias que más ilusiona a Christiansen. El mediocampista participó en los trabajos de campo durante la preparación y podría ser una pieza clave para sostener la posesión.
El duelo probablemente se decidirá en el centro del campo. Panamá necesita circulación limpia, presión coordinada y mayor precisión en los últimos metros. Ante Ghana tuvo intención, pero le faltó peso ofensivo.
Contra Croacia, esa exigencia será mayor. El equipo europeo cuenta con futbolistas capaces de controlar los ritmos del partido, entre ellos Luka Modrić, Mateo Kovačić e Ivan Perišić.
The Guardian destacó que Panamá ha evolucionado desde su debut mundialista de 2018 y llega con mayor confianza tras actuaciones competitivas en torneos recientes, aunque el reto ante Croacia será de alta dificultad.
Croacia llega herida y con autocrítica
Croacia también llega presionada. La derrota ante Inglaterra dejó dudas defensivas, especialmente en las acciones a balón parado. Zlatko Dalić admitió que su equipo defendió mal los saques de esquina y anunció que volverá a sistemas más habituales, como el 4-3-3 o el 4-2-3-1.
El técnico croata fue claro al analizar el reto. “Panamá no es un equipo inofensivo, pero no es Inglaterra”, dijo, convencido de que su selección tendrá más tiempo con la pelota y más opciones de atacar con orden.
Desde el cuerpo técnico, Ivica Olić también marcó la idea central: quitarle la posesión a Panamá desde el primer minuto, presionar alto y convertir la calidad individual en dominio territorial.
Sports Yahoo señaló que Croacia busca recuperarse rápido tras el tropiezo inicial y que el choque ante Panamá es crucial para sostener sus opciones de avanzar en el grupo L.
Un pulso por la pelota
El partido se presenta como un choque de necesidades, pero también de estilos. Panamá quiere sostener su propuesta, competir con personalidad y demostrar que puede discutirle el balón a una selección de jerarquía. Croacia buscará imponer experiencia, pausa y control.
Para los panameños, será clave no partirse en dos. Si el equipo queda demasiado largo, Modrić y Kovačić pueden encontrar espacios para acelerar el juego. Si se repliega demasiado, correrá el riesgo de pasar largos minutos defendiendo cerca de su área.
Croacia, en cambio, tendrá que demostrar que su caída ante Inglaterra fue solo un mal inicio. La experiencia del grupo pesa, pero también aumenta la exigencia. Un equipo con el historial reciente croata no puede permitirse otra noche de fragilidad.
Toronto recibe un partido de alta tensión
El Toronto Stadium será escenario de un duelo con mucho en juego. Panamá no quiere que su segunda Copa del Mundo se convierta en una participación breve y sin victorias. Croacia no quiere quedar contra las cuerdas demasiado pronto.
Las alineaciones probables reflejan esa urgencia. Panamá podría iniciar con Orlando Mosquera en el arco; César Blackman, José Córdoba, Jiovany Ramos y Amir Murillo en defensa; Carlos Harvey, Carrasquilla o Aníbal Godoy y Cristian Martínez en el medio; con Yoel Bárcenas, José Luis Rodríguez y Cecilio Waterman o José Fajardo en ataque.
Croacia apunta a Dominik Livaković; Josip Stanišić, Josip Šutalo, Marin Pongračić o Duje Ćaleta-Car y Joško Gvardiol; Mateo Kovačić y Luka Modrić; Petar Sučić, Martin Baturina e Ivan Perišić; con Ante Budimir como referencia ofensiva.
Para ambos, el margen se redujo demasiado rápido. Panamá necesita transformar buenas sensaciones en puntos. Croacia necesita responder como una selección grande. En Toronto, el Mundial empieza a exigir resultados, no promesas.










