El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, asistirá a la final del Mundial 2026, prevista para el 19 de julio en el estadio Nueva York/Nueva Jersey, conocido como MetLife Stadium, y participará en la entrega del trofeo al equipo campeón junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino.
El propio Infantino confirmó la presencia de Trump durante una entrevista en el programa “Fox & Friends”, donde aseguró que ambos compartirán palco durante el partido y estarán juntos en la ceremonia de premiación.
“Estaremos juntos con el presidente, disfrutando de la final y entregando el trofeo al ganador, por supuesto, juntos”, afirmó el dirigente de la FIFA, según reportes publicados este martes.
La final será el cierre del Mundial organizado por Estados Unidos, México y Canadá, el primero con 48 selecciones y uno de los eventos deportivos más grandes celebrados en Norteamérica.
Una presencia esperada en Nueva Jersey
Aunque Trump todavía no ha acudido a ningún partido del actual Mundial, su presencia en la final no sorprende. El mandatario ya había recibido el primer boleto simbólico para el encuentro y mantiene una relación cercana con Infantino.
El escenario también tiene un antecedente reciente. El año pasado, Trump asistió a la final del Mundial de Clubes, disputada también en el MetLife Stadium. En aquella ocasión, entregó el trofeo al Chelsea después de la victoria del equipo inglés sobre el París Saint-Germain.
Ese momento generó comentarios porque el presidente permaneció junto a los futbolistas durante la celebración, mientras el plantel levantaba el trofeo. Algunos jugadores parecieron sorprendidos por su presencia en la tarima.
Medios estadounidenses reportaron entonces que Trump fue abucheado por parte del público, aunque también recibió apoyo de otros sectores de la grada.
La relación entre Trump e Infantino
La cercanía entre Trump e Infantino se ha fortalecido en los últimos años. El presidente de la FIFA ha visitado varias veces la Casa Blanca y ha descrito al mandatario estadounidense como un “amigo cercano”.
Esa relación ha tenido presencia constante en los grandes actos vinculados al Mundial. En diciembre, durante el sorteo del torneo celebrado en Washington, Infantino entregó a Trump el llamado Premio de la Paz de la FIFA.
La organización justificó el reconocimiento por sus “esfuerzos diplomáticos para favorecer acuerdos de alto el fuego en distintos conflictos internacionales”, una decisión que generó debate dentro y fuera del mundo del fútbol.
The Times reportó que la participación de Trump en la ceremonia también ha sido observada bajo el marco de las reglas de neutralidad política de la FIFA, especialmente tras críticas de sectores del fútbol europeo.
Una final con peso deportivo y político
La final del Mundial 2026 tendrá una dimensión deportiva enorme, pero también una carga institucional importante. Al celebrarse en territorio estadounidense, la presencia del presidente del país anfitrión forma parte de la tradición de muchos eventos internacionales.
Sin embargo, el papel específico de Trump en la entrega del trofeo puede convertirse en uno de los momentos más comentados de la ceremonia.
En Mundiales anteriores, jefes de Estado de países anfitriones han participado en actos de premiación. En 2018, el presidente ruso Vladimir Putin estuvo presente en la final de Moscú. En 2022, el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, participó en la ceremonia de entrega en Lusail.
En este caso, Infantino adelantó que compartirá el momento con Trump, lo que confirma que la FIFA planea darle un papel visible al mandatario estadounidense en la noche más importante del torneo.
El MetLife se prepara para el cierre
El estadio Nueva York/Nueva Jersey será el centro del mundo futbolístico el 19 de julio. La sede, ubicada en East Rutherford, ya ha recibido partidos de alto perfil y también fue escenario de la final del Mundial de Clubes.
La final del Mundial 2026 marcará el cierre de un torneo histórico por su tamaño, su formato ampliado y su distribución entre tres países anfitriones.
Para Trump, será su aparición más importante dentro del torneo. Para Infantino, será otro gesto público de una relación que ha colocado al fútbol, la diplomacia y la política en un mismo escenario.
La imagen final será observada en todo el mundo: el campeón del Mundial levantando el trofeo en Nueva Jersey, con el presidente de la FIFA y el presidente de Estados Unidos como protagonistas de la entrega.