Home/Noticias/Puerto Rico podría enfrentar racionamiento de agua hasta finales de año por la sequía

Puerto Rico podría enfrentar racionamiento de agua hasta finales de año por la sequía

Facebook
Twitter
Pinterest
credito: Ricardo Arduengo, Reuters

La sequía que afecta a Puerto Rico podría prolongar el racionamiento de agua hasta finales de 2026 si ninguna tormenta tropical deja lluvias abundantes sobre el archipiélago. Actualmente, más de medio millón de personas reciben el servicio en turnos debido a la reducción de las reservas.

El hidrometeorólogo Emanuel Rodríguez, del Servicio Nacional de Meteorología en San Juan, explicó a EFE que los niveles de los embalses podrían continuar bajando. El consumo diario, las altas temperaturas y la evaporación dificultan la recuperación de las fuentes de agua.

Un déficit de lluvia fuera de lo habitual

Puerto Rico ha recibido durante los últimos tres meses unas 24 pulgadas de lluvia menos que el promedio, según Rodríguez. La cifra resulta considerable para un territorio que recibe alrededor de 70 pulgadas durante un año normal.

El experto relacionó la disminución de las precipitaciones con el fenómeno de El Niño. Además, advirtió que el déficit podría continuar hasta enero o febrero de 2027.

Eso no significa que dejará de llover por completo. Sin embargo, las precipitaciones podrían mantenerse por debajo de los niveles habituales, lo que aumentaría la presión sobre ríos, embalses y reservas subterráneas.

Carraízo continúa perdiendo agua

El embalse de Carraízo, ubicado en Trujillo Alto, ha perdido varios metros de agua durante los últimos tres meses. Esta reducción llevó a las autoridades a imponer turnos de racionamiento de 48 horas en siete municipios.

El Gobierno no descarta ampliar las interrupciones a otras zonas de Puerto Rico. También podría extender hasta 72 horas el periodo sin servicio si los niveles continúan descendiendo.

Otros embalses permanecen bajo observación o funcionan con ajustes operacionales. Por eso, la evolución de la sequía determinará si más comunidades tendrán que incorporarse al plan.

Los acuíferos del sur enfrentan presión

La situación también preocupa en Santa Isabel, Salinas y Juana Díaz. Algunos pozos utilizados para vigilar el acuífero del sur presentan niveles considerados críticos.

El caso de Salinas requiere atención especial porque gran parte de su agua potable proviene de estos pozos. Si la extracción deja de ser viable, el Gobierno tendría dificultades para garantizar el suministro a la población.

Alrededor del 38 % del agua consumida en Puerto Rico procede de acuíferos. En el sur y sureste, estas reservas también abastecen la producción eléctrica y las actividades agrícolas.

Sin embargo, esa región recibe menos lluvia que el norte. Como resultado, los acuíferos tardan más en recuperar el agua extraída. Una explotación demasiado rápida también puede permitir la entrada de agua salada y afectar la calidad de las reservas.

La infraestructura agrava el problema

Rodríguez descartó la siembra de nubes como una solución confiable para Puerto Rico. La velocidad y dirección del viento podrían desplazar las nubes antes de que la lluvia llegue a las áreas que necesitan agua.

Además de la falta de precipitaciones, la infraestructura de almacenamiento y distribución presenta serias deficiencias. Un informe del Comité de Expertos y Asesores sobre Cambio Climático indica que más del 60 % del agua se pierde por daños en el sistema.

En junio, una avería en una tubería del superacueducto dejó sin servicio a más de 100.000 abonados. Rodríguez señaló que las autoridades deben reparar la infraestructura y mantener los embalses, mientras la población reduce el consumo durante la emergencia.

El Especialito

El Especialito

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *