El estado de Florida devolvió al condado de Miami-Dade el terreno donde funcionó “Alligator Alcatraz”. El polémico centro de detención migratoria fue clausurado a finales de junio, un año después de su apertura.
Las instalaciones ocupaban un antiguo aeródromo próximo al Parque Nacional de los Everglades. Donald Trump inauguró el centro en julio de 2025, cuando se convirtió en símbolo de su campaña de deportaciones masivas.
Miami-Dade reporta daños en el terreno
Una inspección realizada por representantes estatales y locales encontró daños en la pista de aterrizaje y sus alrededores. La Alcaldía de Miami-Dade atribuyó las afectaciones a la construcción y operación del centro.
El condado espera que la Administración del gobernador Ron DeSantis cubra las reparaciones necesarias. Sin embargo, todavía no se ha informado cuánto costará rehabilitar la propiedad.
“Este centro de detención nunca debió construirse”, declaró la alcaldesa Daniella Levine Cava. La funcionaria afirmó que la devolución abre la posibilidad de proteger permanentemente esos terrenos.
Buscan incorporar el área a los Everglades
Las autoridades locales analizan vender o ceder las casi 10,000 hectáreas al Servicio de Parques Nacionales. Otra posibilidad es transferirlas a entidades dedicadas a recuperar el humedal.
El objetivo sería impedir futuras construcciones en un área próxima a los Everglades. Este ecosistema está reconocido por la Unesco como Patrimonio Mundial desde 1979.
Florida tomó el control del aeropuerto en junio de 2025 mediante poderes de emergencia. La decisión ocurrió después de que Miami-Dade rechazara una oferta estatal de compra por 20 millones de dólares.
Denuncias por las condiciones de detención
“Alligator Alcatraz” enfrentó demandas de organizaciones humanitarias, grupos ambientalistas y defensores de los inmigrantes. Las denuncias describieron agresiones, aislamiento prolongado, baños desbordados e infestaciones de insectos.
Amnistía Internacional calificó algunas de las prácticas denunciadas como tortura. Además, las dificultades de los detenidos para comunicarse con sus abogados provocaron la intervención de un tribunal federal.
Un juez ordenó garantizar conversaciones confidenciales entre las personas recluidas y sus representantes legales. Por otra parte, grupos ecologistas y la tribu Miccosukee impugnaron la construcción por la ausencia de una revisión ambiental.
DeSantis defiende los resultados del centro
El funcionamiento de “Alligator Alcatraz” costaba más de un millón de dólares diarios, según las estimaciones divulgadas. Aun así, DeSantis sostuvo que el complejo cumplió su misión.
El gobernador afirmó que el centro contribuyó a realizar casi 30,000 deportaciones adicionales. También aseguró que Florida concentraba más del 40 % de las detenciones migratorias de Estados Unidos.
El terreno ya había protagonizado otra disputa ambiental décadas atrás. En 1970, allí comenzó a construirse lo que pretendía ser el aeropuerto más grande del mundo. La oposición de científicos y ambientalistas frenó aquel proyecto antes de que pudiera completarse.