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ACNUR alerta que la crisis humanitaria se agrava en Venezuela tras los terremotos

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AME6033. CATIA LA MAR (VENEZUELA), 30/06/2026.- Rescatistas de la Cruz Roja Venezolana trabajan en la búsqueda de sobrevivientes por el doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la zona norte de Venezuela este lunes, en Catia La Mar, estado La Guaira (Venezuela). Los sismos han dejado al menos 1.719 muertos, principalmente por el colapso de numerosos edificios. EFE/ Henry Chirinos

ACNUR advirtió este martes que la situación humanitaria en las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela “se ha deteriorado rápidamente”, en medio de una grave escasez de alimentos, servicios básicos colapsados y mayores riesgos para la población desplazada.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados coordina la respuesta en materia de protección y refugio para los damnificados. Sus primeras evaluaciones sobre el terreno, realizadas los días 26 y 27 de junio en La Guaira, Distrito Capital, Miranda, Aragua y Carabobo, confirman un aumento de la vulnerabilidad entre las personas que tuvieron que abandonar sus viviendas.

Según los datos actualizados, cerca de 16.000 personas han resultado afectadas de tal manera que debieron buscar un lugar alternativo para vivir. Muchas no han podido conseguirlo y permanecen en calles, espacios públicos o instalaciones improvisadas.

Miles de personas sin refugio adecuado

La portavoz de ACNUR, Carlotta Wolf, explicó en Ginebra que la mitad de las personas evaluadas se refugia en viviendas de familiares o vecinos. Sin embargo, un 39 % permanece en calles y espacios públicos.

El resto se encuentra en iglesias, escuelas o instalaciones improvisadas que no cumplen con los estándares mínimos de protección, privacidad o higiene.

Ese dato refleja una de las urgencias principales de la emergencia: no se trata solo de encontrar un techo, sino de garantizar espacios seguros, limpios y dignos para familias que lo perdieron todo o que no pueden regresar a sus casas por daños estructurales.

La falta de refugios adecuados también aumenta los riesgos para mujeres, niños, adultos mayores, personas con discapacidad y familias separadas durante la evacuación o el caos posterior a los sismos.

Menores separados de sus familias

ACNUR informó además que el 17 % de las personas encuestadas reportó la presencia de menores no acompañados o separados de sus familias.

Ante ese escenario, el Grupo de Protección de Naciones Unidas, liderado por ACNUR y con participación de otras agencias como Unicef, puso en marcha una campaña para identificar, localizar y reunificar a niños y adolescentes con sus familiares.

La separación familiar es uno de los riesgos más graves en emergencias de esta magnitud. Puede ocurrir durante evacuaciones, traslados a refugios, búsquedas entre escombros o desplazamientos improvisados hacia zonas consideradas más seguras.

Por eso, la identificación temprana de menores y el registro adecuado de personas desplazadas son medidas clave para reducir riesgos de abandono, explotación o pérdida de contacto con sus familias.

Caos logístico en la entrega de ayuda

La respuesta humanitaria también enfrenta dificultades de organización. Wolf indicó que, en colaboración con Caritas, se habilitó un centro para recibir y almacenar donaciones, con el fin de facilitar la distribución de asistencia.

Un responsable del Programa Mundial de Alimentos en Venezuela declaró a EFE que se está produciendo un “caos logístico” por la gran cantidad de personas que intentan ayudar de manera espontánea. Aunque esas iniciativas nacen de la solidaridad, el organismo pidió una organización más clara para garantizar una distribución adecuada y respetar la dignidad de los damnificados.

El reto es enorme. La ayuda debe llegar a comunidades con daños en viviendas, servicios básicos interrumpidos y necesidades urgentes de comida, agua, medicinas, higiene y refugio.

Cuando la entrega no está coordinada, algunas zonas pueden recibir más insumos de los que pueden manejar, mientras otras permanecen desatendidas.

Apoyo a la respuesta oficial

Preguntada por EFE sobre denuncias en redes sociales relacionadas con falta de transparencia en la entrega de ayuda, Wolf señaló que, en este tipo de emergencias, las agencias de Naciones Unidas suelen apoyar la respuesta liderada por el gobierno, como ocurre también en esta situación.

La emergencia en Venezuela sigue abierta. Las labores de rescate continúan en zonas golpeadas por los terremotos, mientras aumenta la presión para atender a miles de personas que quedaron sin vivienda segura.

ACNUR ya había señalado que movilizaba personal y recursos para responder a la destrucción causada por los sismos, con énfasis en protección, refugio y apoyo a personas desplazadas.

Una crisis que exige coordinación

El deterioro descrito por ACNUR confirma que la etapa posterior al desastre puede ser tan compleja como las primeras horas de rescate.

La prioridad inmediata es sostener la búsqueda de sobrevivientes, pero también organizar refugios seguros, distribuir ayuda de forma ordenada, proteger a los menores separados y garantizar servicios básicos a quienes no tienen dónde vivir.

Los terremotos dejaron una emergencia humanitaria que seguirá evolucionando en los próximos días. Para miles de familias venezolanas, el desafío ya no es solo sobrevivir al sismo, sino enfrentar la incertidumbre de no tener casa, comida suficiente ni un lugar seguro donde empezar de nuevo.

El Especialito

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