Erling Haaland apareció cuando más lo necesitaba Noruega. En un partido trabado, irregular y con pocas acciones claras para el delantero, el atacante del Manchester City marcó al minuto 86 el gol que selló la victoria 2-1 sobre Costa de Marfil y envió a su selección a octavos de final del Mundial 2026.
El triunfo deja a Noruega con una cita de enorme peso: Brasil la espera en el MetLife Stadium. Para Costa de Marfil, el golpe fue duro. El equipo africano había logrado empatar el partido en el segundo tiempo y parecía empujar el duelo hacia la prórroga, pero la eficacia noruega volvió a decidir.
El gol llegó tras una acción de Patrick Berg, quien encontró el espacio para servir el balón al área. Haaland, casi desaparecido durante buena parte del encuentro, solo tuvo que empujarlo a la red. Fue su quinto tanto en el torneo y una nueva prueba de su instinto para aparecer en el momento exacto.
Un partido de más errores que brillo
Costa de Marfil y Noruega ofrecieron un encuentro desordenado, con más imprecisiones que claridad. Los dos equipos tuvieron momentos de empuje, pero les costó sostener posesiones largas y generar peligro constante.
Antes del partido, el técnico noruego Stale Solbakken había defendido que su selección no vive únicamente del pelotazo hacia Haaland. Noruega quiso tener el balón en el primer tiempo, pero no logró conectar con su delantero, bien controlado por la estructura defensiva marfileña.
Costa de Marfil, dirigida por Emerse Faé, pareció tener más claro el camino hacia el área rival durante varios tramos del primer tiempo. Con el despliegue físico de Franck Kessié y la actividad de Yan Diomandé por la izquierda, los marfileños rondaron con frecuencia el área noruega.
Sin embargo, les faltó remate. Lanzaron varios tiros de esquina y generaron llegadas, pero apenas inquietaron de verdad a Orjan Nyland. La ocasión más clara llegó con un envío de Ghislain Konan al lateral de la red en el minuto 21.
Nusa rompe el partido
Con Haaland anulado, Noruega encontró la solución en Antonio Nusa. El joven atacante fabricó una jugada individual cerca del borde del área y sacó un disparo con rosca imposible para Yahia Fofana.
El gol llegó al minuto 39 y cambió el partido. Noruega no había generado demasiado, pero encontró una ventaja valiosa gracias a una acción de calidad. Según los registros del partido, el tanto de Nusa llegó con asistencia de Martin Odegaard.
Costa de Marfil intentó reaccionar antes del descanso, aunque sin suficiente orden. En el inicio del segundo tiempo tuvo una buena oportunidad con Nicolas Pépé, pero Nyland respondió con las piernas y mantuvo la ventaja noruega.
El partido siguió abierto. Torbjorn Heggem también estuvo cerca de ampliar la diferencia tras un córner peinado por Alexander Sorloth, pero la defensa marfileña sacó el balón bajo palos al minuto 66.
Amad Diallo cambia el ritmo
La entrada de Amad Diallo fue decisiva para Costa de Marfil. El jugador del Manchester United aportó velocidad, desequilibrio y una agresividad ofensiva que el equipo necesitaba.
Al minuto 75, Amad firmó una gran acción individual por la derecha. Regateó, encontró espacio y cruzó un disparo para igualar el partido. Su gol encendió a Costa de Marfil y dio la sensación de que el duelo podía irse a la prórroga.
The Guardian destacó que Diallo fue una de las figuras del encuentro, no solo por el gol, sino también por su impacto en ambos lados del campo.
El empate parecía castigar la falta de contundencia de Noruega y premiar la insistencia marfileña. Pero el cierre todavía tenía reservado el momento más importante del partido.
El territorio de Haaland
En los últimos minutos, cuando el cansancio ya pesaba y el partido entraba en zona de incertidumbre, apareció Haaland. No necesitó muchas ocasiones. No necesitó dominar el juego. Le bastó una pelota clara.
Al minuto 86, el delantero conectó el pase de Berg y puso el 2-1 definitivo. Costa de Marfil intentó reaccionar, pero ya no tuvo tiempo ni precisión para volver a empatar.
Noruega resistió el cierre y confirmó su pase a octavos. Los datos del partido mostraron una ligera superioridad noruega en posesión, 53 % contra 47 %, y una ventaja en goles esperados, 2.02 contra 1.15, aunque Costa de Marfil terminó con más remates totales.
Brasil toma nota
El próximo reto será mucho más grande. Noruega enfrentará a Brasil en el MetLife Stadium, un cruce que pondrá a prueba la solidez del equipo de Solbakken y la capacidad de Haaland para castigar cualquier descuido.
Brasil llega con otro nivel de exigencia, más calidad técnica y una historia mundialista que impone. Pero Noruega ya demostró que no necesita jugar un partido brillante para ganar. Le alcanza con mantenerse viva, competir y encontrar a su goleador en el momento clave.
Para Costa de Marfil, la eliminación deja la sensación de una oportunidad perdida. Tuvo energía, empuje y momentos de superioridad, pero no logró convertir sus llegadas en una ventaja real.
Para Noruega, en cambio, la historia continúa. Antonio Nusa puso la magia, Amad Diallo puso el drama y Haaland puso la sentencia. Ahora viene Brasil, y el Mundial entra en una fase donde cada detalle puede cambiarlo todo.










